25 de noviembre 2004 - 00:00

Brasil reacciona: Lula quiere un dólar alto

Brasilia - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo que la moneda de su país, el real, debe debilitarse para impulsar las exportaciones y ayudar a que la economía se expanda por segundo año consecutivo.

«Sería mejor para nuestras exportaciones» si el real se debilitara 11,5%, a entre 2,90 y 3,10 contra el dólar, sostuvo. «Creo que no queremos que el real se convierta en una moneda muy fuerte que devalúe al dólar», añadió.

El real ha avanzado 29% contra el dólar desde que Lula asumió la presidencia y cerró ayer a 2,75 por unidad de la divisa estadounidense.

Por otra parte, el presidente anunció que el Banco Central probablemente reanudará el año próximo los recortes de la tasa de interés, contribuyendo a sostener la recuperación de la economía tras la recesión sufrida en 2003.

«El crecimiento debe ser sostenible»,
dijo Lula, de 59 años, en una entrevista el Palacio do Planalto, la residencia presidencial de vidrio y mármol en Brasilia. «Brasil no puede crecer un año y contraerse al siguiente», agregó.

Los rendimientos del bono de referencia brasileño han caído a 9,5% desde 18,3% y las acciones y la moneda han trepado desde que Lula asumió la presidencia en 2003. Lula, ex dirigente sindical y fundador del Partido de los Trabajadores, sorprendió a muchos inversores cuando restringió el gasto para reducir la inflación.

• Resistencia

Lula dijo en la entrevista con «Bloomberg» que resistirá a los reclamos de aumentar el gasto más rápidamente que lo que crece el ingreso y que no subirá el salario mínimo más de lo que Brasil puede permitírselo.

El gobierno elevó el salario mínimo 8,3% este año hasta 260 reales (u$s 95) al mes, menos de un cuarto de lo que pedían los sindicatos. «Haremos lo que sea posible hacer», explicó.

En ese sentido, afirmó que
seguirá luchando contra la inflación. Indicó que este fenómeno «ocasiona un enorme daño a la parte más pobre de la población. Vamos a ser duros para cumplir con la meta».

En otra definición, el mandatario dijo que el gobierno seguirá gastando sólo lo que pueda permitirse. Con todo, explicó que Brasil no puede recortar más el gasto para combatir la inflación porque eso podría estancar el crecimiento: «No tenemos nada más que recortar; ésa es la verdad».

Un volumen sin precedente de exportaciones de soja, mineral de hierro y otras materias primas contribuyó a impulsar el crecimiento económico este año. Las exportaciones subieron un quinto, a u$s 73.000 millones el año pasado y el gobierno pronostica que llegarán a u$s 94.000 millones este año. El ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Luiz Fernando Furlan, dijo en una entrevista en Nueva York el mes pasado que las exportaciones probablemente superen los u$s 100.000 millones el año próximo.

La economía brasileña se expandió 5,7% en el segundo trimestre respecto del año pasado, el más rápido ritmo desde 1996. Lula dijo esperar que la economía crezca 4,7% este año y más de 3,5% el próximo.

«Si crecemos 4,5% a 5% el año próximo, si crecemos en 2006 4,5% a 5%, estaremos consolidando este crecimiento sostenible»,
dijo Lula.

«No podemos quedarnos con relaciones comerciales que dependan sólo de dos grandes bloques», señaló el mandatario, que en las últimas dos semanas se reunió con el presidente ruso,
Vladimir Putin, y su par chino, Hu Jintao, para discutir cómo impulsar el comercio bilateral.

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