22 de junio 2017 - 23:13

Broda: "No ascender a mercado emergente es una limitación de los fondos que pueden llegar a la bolsa y a los bonos"

Miguel Ángel Broda
Miguel Ángel Broda
El economista y consultor Miguel Ángel Broda desliza una serie de críticas a la política económica del gobierno de Mauricio Macri para poder dar cuenta de los motivos por los cuales Argentina no pudo pasar de la categoría de mercado de "frontera" a la de "emergente" (calificación que otorga la firma que provee índices sobre acciones y bonos a nivel mundial, Morgan Stanley Capital Investment).

A pesar del cambio en el rumbo económico que ensayó el Poder Ejecutivo a partir de diciembre de 2015, la consultora MSCI determinó que el país deberá esperar hasta 2018 para volver a ser evaluado y poder pertenecer al selecto "club de los 25" mercados emergentes que integran otras naciones de la región como Chile, Perú y Brasil.

En diálogo con ámbito.com, Broda considera que "no haber ascendido a mercado emergente, para Argentina significa más ajuste y una limitación de los fondos que pueden llegar a la bolsa y luego a los bonos".

Periodista: ¿Lo sorprendió la decisión del MSCI de postergar el ascenso del país a mercado emergente?

M.A.B: Nosotros pensábamos que no era una apuesta segura por lo que estábamos menos optimistas que el mercado. Podía pasar como podía no pasar. Y salió de forma negativa.

P: ¿Qué consecuencias tiene continuar en la categoría de "fronterizo"?

MAB:
Implica la limitación de los fondos que pueden llegar primero a la Bolsa y luego a los bonos. Implica más ajuste, y sin dudas es una mala noticia. Mi impresión es que si la decisión de MSCI era negativa era esencialmente porque la configuración macro de desinflación, endeudamiento y flotación implica una serie de consecuencias esencialmente por seguir en la tendencia de aumentar el déficit fiscal y que implica dudas sobre el futuro.

P: ¿No haber cambiado de categoría está vinculado a que los cambios en política económica son graduales o al riesgo de reversibilidad de los mismos?

M.A.B: Acá no hay gradualismo. Se sigue aumentando el déficit, sigue subiendo la necesidad de financiamiento en la misma tendencia que continúa desde la crisis financiera de 2001. Claramente este es un modelo insostenible en el largo plazo porque para eso es necesario que la deuda externa crezca al infinito y la de Lebac también. Por supuesto que el riesgo de reversibilidad de las medidas económicas existe, pero nosotros atribuimos la determinación del MSCI más a la falta de consistencia macroeconómica que a los riesgos de reversibilidad.

P: ¿Merma la posibilidad de recibir inversiones?

M.A.B: La función inversión depende de la rentabilidad esperada. Cuanto mayor incertidumbre, menor va a ser el flujo de inversión. Es muy caro el país tanto en precios transables como no transables. Tenemos precios más altos pero menor rentabilidad en general.

P: ¿Podrían surgir cambios en ese sentido después de las elecciones legislativas?

M.A.B: Aún con un triunfo de Cambiemos en Buenos Aires, Argentina tiene que andar más en reformas estructurales para atraer más inversiones y generar más productividad.

P: ¿Podría nombrar algunos de los principales cambios a realizar?

M.A.B: Sin dudas hay que modificar el mercado laboral, eliminar la industria del juicio, combatir el ausentismo y estimular a la gente a que trabaje. Estamos muy lejos de haber empezado el camino para cambiar la decadencia argentina. Las cosas que aumentan el PBI per cápita son inversión, productividad, más trabajo y menos costo laboral. Argentina tiene 20 años por delante de reformas de las cosas que importan a la oferta agregada y eso no ha empezado. No hay lluvia de inversiones porque los números no dan.

P: ¿Qué opinión tiene sobre la toma de deuda a 100 años por parte del PEN?

M.A.B: Me parece que es una buena noticia. Me hubiera gustado que hubiera sido más transparente pero tampoco creo que mueva el amperímetro. Nuestro problema es esencialmente el déficit fiscal y la necesidad de financiamiento que nos obliga a endeudarnos de forma creciente. Eso es lo que hay que resolver. Yo creo que es una buena noticia el hecho de que podamos colocar deuda pero lo hicimos mucho más caro. De todas maneras no es algo que justifique las reacciones que se han dado. El bono a 100 años nos va a dar una idea de cómo este mercado súper líquido toma lo que Argentina está haciendo. Lo que hay que eliminar es la necesidad de endeudarse, no la forma.

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