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Economía

El Fondo Monetario y el Banco Mundial coincidieron en que una «conclusión exitosa» de la reunión del mes próximo de la Organización Mundial del Comercio es «esencial para la economía mundial y beneficiará a todos los países».

El director gerente del FMI, Horst Köhler, y el presidente del BM, James Wolfensohn, enviaron una carta al director general de la OMC, en la que destacaron la necesidad de que las negociaciones sobre liberalización del comercio mundial iniciadas en la ronda de Doha, en 2001, tengan éxito.

En la misiva, coincidieron en que «una conclusión exitosa de la ronda de Doha es esencial para la economía mundial y beneficiará a todos los países».

Alrededor de 140 miembros de la
OMC se reunirán a principios de setiembre en la ciudad mexicana de Cancún para continuar las negociaciones que se iniciaron en Doha (Qatar).

El FMI y el BM añadieron que «una ronda exitosa puede también contribuir de forma significativa a los esfuerzos de la comunidad internacional para cumplir los Objetivos del Desarrollo del Milenio».

Las dos instituciones financieras internacionales admitieron que
la liberalización comercial «puede imponer costos a algunos de nuestros países miembros -aunque sea temporalmente- como resultado de la erosión de la preferencia, la pérdida de ingresos por aranceles u otros factores».

Por ello, el FMI y el BM indicaron que están trabajando para ayudar a que los países cumplan los compromisos que acepten durante el proceso de la Agenda del Desarrollo de Doha.

Las dos instituciones afirmaron que el plan de ayuda en el que están trabajando, que aún sigue «bajo consideración», tendrá tres dimensiones.

«Primero, podemos trabajar con nuestros miembros para valorar la naturaleza y magnitud de cualquier ajuste necesario; segundo, ayudaremos en el diseño de políticas, reformas institucionales y programa de inversión; tercero, estamos examinando formas para utilizar y ajustar nuestra autoridad crediticia», afirmaron.
Respecto de los préstamos, Köhler y Wolfensohn aclararon que «en el contexto de planes de financiación coherentes de un país, también esperamos proporcionar apoyo en la movilización de recursos de donantes».

La carta acepta que «dada la sustancial promesa para los pobres del mundo, deberíamos trabajar juntos para encarar los problemas de ajuste a corto plazo».

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