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19 de julio 2005 - 00:00

Buenos datos que vienen de España

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Julio De Vido

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El ministro de Infraestructurafue, en cambio, sigiloso. Y eso que, desde algún punto de vista que no es el oficial, podría verse su viaje como una fecha exitosa: dos empresas de la mayor magnitud anunciarán su desistimiento de litigar en el CIADI (tribunal de controversias del Banco Mundial) contra la Argentina, y la petrolera Repsol adelantó que insistirá en la construcción de un gasoducto desde Bolivia. Es cierto: quedarán muchos detalles por completar en Buenos Aires. Pero ayer en España se cerró un capítulo de tensiones con las empresas de ese país.

Acaso el indicio más elocuente haya sido la conclusión del trabajoso acuerdo con Gas Natural BAN, una distribuidora ligada al orden catalán reinante hoy en el sector energético español. Ayer De Vido se reunió con los directivos de la compañía, quienes le confirmaron lo que se anunció en este diario el jueves pasado: esta distribuidora se retirará del CIADI, haciéndose cargo de la demanda que pueda llevar adelante uno de sus socios minoritarios, Louisiana Gas & Energy, empresa que decidió seguir con su demanda en ese tribunal. A cambio, la empresa consiguió una recomposición tarifaria de 25% sobre el «margen de distribución» (es decir, sobre el tramo de precio final que corresponde a la distribución), lo que equivale a un incremento de entre 10% y 14% en el precio final del servicio. Hasta el año que viene esta mejora no afectará a los consumidores domiciliarios.

Este acuerdo y el de Endesa (accionista de Edesur), que también se ratificó ayer, son los dos más importantes de los que quedaban pendientes de solución en Madrid.

Además de verse con los directivos de Gas Natural BAN, De Vido visitó la sede central de Repsol, donde fue recibido por el comité de conducción, que encabeza Antoni Brufau. Las conversaciones se concentraron allí en un tema principal: la reanimación del proyecto de construcción de un gasoducto desde Bolivia. Este emprendimiento quedó en suspenso cuando se desató la crisis que terminó con la caída del presidente Carlos Mesa. Por un instante el gobierno argentino estuvo por adoptar la recomendación chilena de importar gas desde Perú, aprovechando el megayacimiento de Camisea.



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