Desde 1992, la Argentina realizó seis canjes de deuda y, si bien le permitieron reducir sus pasivos en $ 5.257 millones, ya que la mayoría de las veces se recompraron bonos por debajo de su valor nominal, se comprometió a pagar intereses más altos en cada una de las operaciones. En promedio, se rescataron bonos con tasas de 5%, por otros a tasas de entre 9,5% y 12,38%, lo que se traduce en mayor pago de intereses y mayor deuda futura.
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Con excepción del plan Brady, estos canjes consistieron, fundamentalmente, en descomprimir vencimientos de corto plazo reemplazándolos por emisiones de deuda a plazos más largos. Si se computan las cinco operaciones de canje que se realizaron desde 1997, al reemplazarse deudas con vencimientos mensuales o semestrales por otras de más largo plazo, el gobierno consiguió una reducción de sus necesidades de financiamiento entre 1998 y 2005 por $ 7.726 millones.
Sin embargo, no todo fue exitoso. Primero, en la mayoría de los canjes, los bonos emitidos eran por un valor superior al valor de los bonos rescatados, lo cual se traduce en emisión de nueva deuda. Es decir, el gobierno aprovechó los canjes para incrementar su deuda. Así ocurrió en el canje de 1997, el de 1999 y el de febrero del año pasado. En total, se trata de un aumento de deuda por $ 1.720 millones.
En segundo lugar, desde principios de los '90, años en que consistentemente el país registró déficit fiscales, la Argentina incrementó su deuda en $ 38.000 millones. Sólo computando la deuda de la Nación, ya que si se le suma la deuda provincial, el incremento llega a los $ 60.000 millones. En 1990, la deuda del Estado era de $ 90.000 millones, a fines del año pasado el stock había ascendido a $ 128.000 millones.
De acuerdo con datos de Fundación Capital, el primer canje después del plan Brady se hizo el 12 de setiembre de 1997. En esa oportunidad, se rescataron bonos Brady por $ 1.750 millones, que pagaban tasas muy bajas, equivalentes a la tasa Libor más de 0,87 de punto, es decir, a una tasa menor a 5%. Esos bonos fueron reemplazados por un Global con vencimiento en 2027 cuya tasa se pactó en 9,75%. Como los bonos fueron rescatados por debajo de su valor nominal (que ascendía a $ 2.505 millones), el gobierno consiguió una quita en la deuda pública, por $ 755 millones, y redujo sus necesidades de financiamiento durante 1998 y 1999 por $ 548 millones (al rescatar deuda que vencía en esos años). Pero a cambio, aprovechó la operación para emitir nueva deuda: para eso, colocó un Global 27 por $ 2.250 millones (rescatando sólo $ 1.750). Los restantes $ 500 millones, que correspondieron al tramo en efectivo del canje, consistieron en nueva deuda. Pero además, la tasa de interés a pagar por el nuevo bono prácticamente duplicó a la de los bonos rescatados, lo que se tradujo en mayores intereses a pagar por el bono y mayor deuda futura. El segundo canje importante fue en mayo de 1999. Según explicó Eduardo Rodríguez de Fundación Capital, por entonces también se rescataron algunos bonos Brady y BOCON. El rescate fue por $ 3.112 millones que, como también se compraron por debajo de la par, permitió un recorte en la deuda por $ 350 millones. Asimismo, al igual que sucedió en la operación del '97, el gobierno redujo las necesidades de financiamiento en $ 533 millones en 1999 y en $ 1.184 millones para 2000. Para el rescate por $ 3.112 millones se emitió un BONTE 01 por $ 1.270 millones y un BONTE 04 por $ 2.636 millones. En total, los nuevos bonos implicaban compromisos del gobierno por $ 3.906 millones, que superaron en $ 794 millones a los bonos rescatados; es decir, ése fue el tramo en efectivo equivalente al nuevo aumento de la deuda. Además, otra vez se accedió a pagar tasas más altas: 9,5% para el BONTE 01 y 11,25% para el BONTE 04.
En febrero del año pasado, se realizó una nueva operación. Se rescataron BOCON y Brady por $ 3.023 millones, que significaron una quita de capital por $ 460 millones y una reducción en las necesidades de financiamiento hasta 2002 por $ 2.165 millones. Los bonos se reemplazaron por un BONTE 03 y BONTE 05. Ambos sumaron $ 3.449 millones, con lo cual hubo una emisión adicional de deuda por $ 426 millones. Asimismo, las tasas que accedió a pagar el gobierno fueron de 11,73% para el BONTE 03 y de 12,13% para el BONTE 05, que superaron en hasta 7 puntos a las tasas pagadas por los bonos que se reemplazaron.
Un nuevo canje el año pasado, también bajo la gestión del ex ministro de Economía José Luis Machinea consistió en la emisión de un Global 15 por $ 2.403 millones a una tasa de 11,75% anual para rescatar también bonos Brady por un monto igual. El gobierno consiguió en esta operación una reducción de la deuda (por rescatar deuda por debajo del valor nominal) de $ 929 millones y un ahorro en las necesidades de financiamiento por $ 327 millones.
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