12 de junio 2008 - 00:00

Cae 25% venta de inmuebles y se paraliza construcción

Según datos de mayo, los permisos de obra decayeron fuertementeen las últimas semanas y el enfriamiento tambiénllega a las ventas.
Según datos de mayo, los permisos de obra decayeron fuertemente en las últimas semanas y el enfriamiento también llega a las ventas.
Los operadores inmobiliarios aseguran que hay una desaceleración importante en la venta de propiedades en los últimos tres meses. Aunque algunos lo adjudican al conflicto del campo, que genera incertidumbre en los inversores, coinciden todos en que la creciente inflación sería el principal motivo del amesetamiento. Por esto también, la construcción comienza a frenarse notablemente, y estudios privados demuestran que en mayo hubo una caída en la actividad.

El último informe del Grupo Construya, que mide las ventas de las empresas líderes en el mercado de la construcción, adelantó que en mayo se registró una baja de 3,6% en las entregas de insumos, respecto del mes anterior. El analista Pablo Lara, de Estrateco Consultores, explicó en ese estudio que «para comprender hacia dónde se está dirigiendo la actividad sectorial, resulta necesario prestarle atención a la serie tendencia-ciclo del ISAC (índice de actividad publicado por el INDEC). Esta serie es útil porque 'limpia' la serie mensual desestacionalizada de sucesos circunstanciales, tales como los paros».

Lara asegura que cuando se toma el ISAC tendencia-ciclo, se observa que en abril creció sólo 0,6% mensual. Pero, más importante aún, cuando se analiza su evolución reciente, se confirma el proceso de desaceleración de la tasa de crecimiento sectorial. «Durante el último trimestre del año pasado, la serie tendencia-ciclo exhibió una suba promedio mensual de 1,1%, cifra que se mantuvo durante enero de este año. Luego, a partir de febrero, comenzó a descender gradualmente», explicó. Específicamente en la Ciudad de Buenos Aires, la caída en la construcción se observa en la cantidad de viviendas nuevas proyectadas.

Los permisos de obra solicitados en abril (que fueron 1.579) representan una caída de 25,5% respecto del mismo mes de 2007. La superficie cubierta autorizada refleja también una baja de 6,5% respecto de un año atrás. En las construcciones nuevas, la baja fue de 27,7%. Esta tendencia se observa en todo el mercado inmobiliario. Los últimos datos que maneja el Colegio de Escribanos de la Capital Federal muestran que en marzo hubo una fuerte caída en la cantidad de escrituras de inmuebles.

Ese mes se realizaron 4.577 operaciones por más de $ 938 millones. El monto involucrado en la compraventa de esos inmuebles bajó 31,8% respecto de marzo del año anterior. Sólo en el mes, el descenso fue de 29,8%.

  • Malestar

    Esto se debe a que la cantidad de escrituras bajó en ambas comparaciones. Las operaciones cayeron 25,1% respecto del mismo mes de 2007, y también registraron una baja de 15% si se lo compara con febrero de este año.

    «El conflicto del campo genera una sensación de malestar entre los inversores. Se percibe un mal clima, y todos tienen cautela a la hora de decidir hacer una operación. Esto se vio mucho más en el interior que en la Capital Federal. En los barrios porteños donde hay emprendimientos premium, la desaceleración no se nota porque el comprador no está asfixiado por los gastos ni depende de un crédito», explicó a este diario Alejandra Covello, de la inmobiliaria que lleva su apellido.

    La operadora agregó que la inflación es uno de los temas que están afectando en mayor medida al mercado. «El compradortiene más limitaciones, y el desarrollador también, ya que la mano de obra y los materiales aumentan significativamente», dijo.

    Domingo Speranza, director de Binswanger Giménez Zapiola, coincidió en que «hay una desaceleración en las ventas residenciales porque ya no existe ese ferviente optimismo que reinaba hace unos meses. El chacarero que atraviesa un momento de conflicto y que fue un importante sostén del sector, salió del mercado ante la incertidumbre de lo que sucederá con su cosecha».

    Este operador agregó que, aun cuando hay un amesetamiento en el mercado residencial, debe destacarse la evolución de otros mercados como «el de oficinas o cocheras, donde hay un fuerte movimiento».

    Para los operadores, hay otras tendencias en el mercado inmobiliario que se están dando de la mano del amesetamiento. Por un lado, el inversor está madurando y se ha vuelto selectivo. No busca una propiedad sólo como refugio de su dinero, sino que además analiza las posibilidades de reventa o de renta que pueda tener. Por otro lado, evalúa el precio de reposición que tendrá el inmueble que desea vender y a ese valor pretende colocarlo. Esto genera que no acepte contraofertas con tanta facilidad como hace un año. «Hoy ningún propietario vende a u$s 4.000 menos de lo que publicó un departamento», aseguran en el sector.
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