Cae 25% venta de inmuebles y se paraliza construcción
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en las últimas semanas y el enfriamiento también
llega a las ventas.
Esto se debe a que la cantidad de escrituras bajó en ambas comparaciones. Las operaciones cayeron 25,1% respecto del mismo mes de 2007, y también registraron una baja de 15% si se lo compara con febrero de este año.
«El conflicto del campo genera una sensación de malestar entre los inversores. Se percibe un mal clima, y todos tienen cautela a la hora de decidir hacer una operación. Esto se vio mucho más en el interior que en la Capital Federal. En los barrios porteños donde hay emprendimientos premium, la desaceleración no se nota porque el comprador no está asfixiado por los gastos ni depende de un crédito», explicó a este diario Alejandra Covello, de la inmobiliaria que lleva su apellido.
La operadora agregó que la inflación es uno de los temas que están afectando en mayor medida al mercado. «El compradortiene más limitaciones, y el desarrollador también, ya que la mano de obra y los materiales aumentan significativamente», dijo.
Domingo Speranza, director de Binswanger Giménez Zapiola, coincidió en que «hay una desaceleración en las ventas residenciales porque ya no existe ese ferviente optimismo que reinaba hace unos meses. El chacarero que atraviesa un momento de conflicto y que fue un importante sostén del sector, salió del mercado ante la incertidumbre de lo que sucederá con su cosecha».
Este operador agregó que, aun cuando hay un amesetamiento en el mercado residencial, debe destacarse la evolución de otros mercados como «el de oficinas o cocheras, donde hay un fuerte movimiento».
Para los operadores, hay otras tendencias en el mercado inmobiliario que se están dando de la mano del amesetamiento. Por un lado, el inversor está madurando y se ha vuelto selectivo. No busca una propiedad sólo como refugio de su dinero, sino que además analiza las posibilidades de reventa o de renta que pueda tener. Por otro lado, evalúa el precio de reposición que tendrá el inmueble que desea vender y a ese valor pretende colocarlo. Esto genera que no acepte contraofertas con tanta facilidad como hace un año. «Hoy ningún propietario vende a u$s 4.000 menos de lo que publicó un departamento», aseguran en el sector.




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