30 de julio 2001 - 00:00

Caen 80% las ventas y concurre 65% menos público en la Rural

La ausencia de vacas y la crisis económica resultaron un cóctel fatal para la 115ª Exposición Rural en Palermo: a comparación del año pasado, el número de visitantes decayó hasta 65 por ciento, y aunque los expositores bajaron los precios, las ventas en los stands se desplomaron cerca de 80 por ciento.

Así lo confirmaron a Ambito Financiero ayer los comerciantes instalados en la muestra que desde su apertura, el 20 de julio pasado, ha recibido menos gente y más críticas que nunca.

«Que sólo haya venido 30 por ciento de la gente que vino el año pasado incidió directamente en las ventas, que cayeron fácil 80 por ciento»
, aseguró desde el stand de ropa de campo Bariloche Silvestre, Andrés Golob.

Lejos de ver cumplidas sus expectativas comerciales, los desesperanzados expositores no pueden cambiar el malhumor de una semana -la pasada-«muerta», tal como la definieron.

Más visitas

«Con el caudal de gente que vino en estos 9 días de exposición, y teniendo en cuenta que va a terminar dentro de una semana, se puede decir que vendimos mucho menos de la mitad de lo que vendimos el año pasado», señaló Cyntia Fradesco, encargada de un stand de productos típicos.

Ayer, las visitas fueron un poco más numerosas que el promedio de la primera semana, pero el total de personas no logró llenar ni las gradas del centro del predio donde se ofrecen espectáculos pobres.

«Rebajamos los precios y vendemos 70 por ciento de lo que vendíamos el año pasado. Esta es una mala feria, porque se perdió lo típico y porque la poca gente que viene no tiene plata ni para comprarse un choripán. Debe ser la peor de la historia»
, explicó Cintia Camargo, vendedora en un puesto de embutidos y fiambres.

Para los vendedores, la escueta cantidad de gente se debe no sólo a la falta de vacunos. «Esta exposición no tiene nada que ver con los animales, ni siquiera hay maquinarias ni nada acorde con el campo. Lo que antes era la Rural, ahora es Expo Chacra», asegura Golob.

«Sin gente, sin toros, y con expositores 'de shopping' y no del campo, esto no es la Rural»
, opinó Héctor Raddi, después de haber recorrido -en el galpón principal-los desérticos corrales donde habitualmente ubican a las vacas. Además, decepcionado, Raddi señaló que «es una locura que se cobre u$s 20 la estadía en el estacionamiento para ver una cosa así».

En general, los comerciantes y la gente atribuyeron la baja en las compras a fallas en el cuidado de la estética y los objetivos de la exposición:

* 19 stands de países que nada tenían que ver con el campo saturaron más de un cuarto del galpón principal.

*
Escasos espectáculos y muchos de mala calidad y mal sonido.

*
Muy pocas maquinarias agrícolas.

* Animales que no llaman la atención de nadie. Sólo un pavo real blanco y otro azul, y unas cuantas ranas toro características de EE.UU.

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Conejos, gallinas, patos y pajaritos que no lograron reemplazar con éxito a vacas, ovejas y chanchos.

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Oferta gastronómica paupérrima, limitada a puestos de choripán precarios y caros.

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Falta de empresas líderes en el salón principal.

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Productos repetidos. Por ejemplo, en el stand de la provincia de Santiago del Estero vendían el mismo tapiz de lana que en el de Irán.

Comparación

Entre los que paseaban alrededor de los stands de Turquía, Checoslovaquia y Rusia, se escuchaba siempre el mismo comentario: «Parece la Feria de las Naciones», o la pregunta: «¿Desde cuándo se exponen túnicas egipcias y no vacas en la Rural?».

La explicación de lo impopular de la muestra para la misma Sociedad Rural Argentina fue que «la gente se dejó llevar por las noticias». «El precio de las entradas y los precios en general son accesibles, pero por la situación económica se torna difícil el consumo», dijo Germán Borturo, del stand de la Facultad de la Sociedad Rural. Además aseguró que «la gente que dejó de venir fue la de ciudad, porque no están las vacas. Los tradicionalistas, ya nos visitaron».

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