2 de agosto 2001 - 00:00

Caída de la recaudación en julio fue aún mayor: 8,7%

Los resultados de la recaudación de julio, el primer dato clave para saber la evolución futura de la aplicación de la Ley de Déficit Cero, fueron peores a los esperados en las últimas jornadas. En total, ingresaron en el fisco, en julio de este año, 3.858 millones de pesos, lo que implica 8,7% menos que el mismo mes de 2000, cuando se habían obtenido $ 4.225,9 millones. El dato que derrumbó la recaudación fue nuevamente el IVA, que arrojó la baja más impactante de los últimos meses al caer 22,4% entre el mes pasado y julio de 2000, fundamentalmente por los efectos de la agudizamiento de la crisis económica.

Por ahora, y en cuanto a la recaudación tributaria, 2001 viene mostrando una evolución negativa, acompañando la situación de la actividad económica. Comparando los primeros siete meses de este año contra el mismo período de 2000, el fisco recaudó $ 27.981,6 millones de pesos, lo que representa una caída de 3,3 por ciento.

Dato clave

La crisis financiera reflejada en las tasas de interés y la pérdida de la confianza de los consumidores resultaron factores imposibles de superar para la recaudación de julio. Según fuentes de la Secretaría de Ingresos Públicos que dirige José María Farré, el alza de las tasas de interés activa que se vivió durante julio en los peores días de la crisis fue el principal enemigo para el fisco. Hay que recordar que, en promedio, las tasas de interés para empresas de primera línea llegaron a 66% anual, mientras que para pequeñas y medianas empresas treparon incluso a 130% anual para préstamos a 30 días. Ante esta situación, es un clásico argentino que las empresas se financien suspendiendo el pago de impuestos nacionales y provinciales, para poder abonar salarios y cargas patronales.

En total por IVA, ingresaron el mes pasado $ 1.264,8 millones, de los cuales $ 1.027,6 millones correspondieron a IVA-DGI, el dato clave para medir la evolución de la actividad económica, y que bajó 15% contra el mismo mes de 2001.
Para generar este mal dato, influyó una catarata de malas noticias. Por un lado, las ventas en los shopping y en las principales cadenas comerciales disminuyeron, según datos oficiales, 15,6% contra el mismo mes del año anterior.

También bajaron casi 40% las ventas de automotores, mientras que el nivel general de confianza de los comerciantes, según la Cámara Argentina de Comercio (CAC), navegó en julio en los peores niveles de los últimos 5 años. Otro dato negativo fue la disminución en los precios, que cayeron 0,3% en julio pasado para los bienes de consumo final, lo que también termina impactando en los resultados del IVA.

También afectaron el resultado final de la recaudación; el incremento en el nivel de devolución del IVA a los exportadores, por el que el fisco perdió 51,4 millones de pesos más que el año pasado; y el IVA-Aduana, que arrojó en julio pasado 20,3% menos de ingresos. En este caso, tienen que ver los planes de competitividad lanzados por Domingo Cavallo, que implican una reducción en los aranceles externos para la importación de bienes de capital.

También generó pérdidas para el fisco el hecho de que en julio del año pasado ingresaron $ 116 millones prove-nientes de la moratoria impositiva que lanzó José Luis Machinea y que ese mes correspondía a la primera cuota del plan. Como siempre, el primer vencimiento es el que más se cumple, y que actualmente menos de 40% está al día; por esta vía se perdieron más de 70 millones de pesos.

Pérdidas

Otro factor negativo fue la utilización del pago a cuenta, por primera vez en concreto, del impuesto a los débitos y créditos bancarios (impuesto al cheque) los impuestos a las Ganancias, Ganancia Mínima Presunta e IVA, del tributo a los Débitos y Créditos Bancarios. También se perdieron ingresos por la aplicación de la reducción del impuesto directo a los combustibles, la eliminación del impuesto de emergencia a las altas rentas y la reducción de los tributos inter-nos a los automóviles. Por estas tres vías, el fisco habría perdido otros 90 millones de pesos.

A todo esto hay que sumar las consecuencias del paro nacional del jueves 19 de julio, que por las pérdidas en la recaudación del impuesto al cheque y en la liquidación del IVA, provocaron una baja de 40 millones de pesos.

Finalmente, la menor recaudación en el impuesto a los intereses pagados y el costo financiero representaron 30 millones de pesos menos para el fisco en julio.

En cierto sentido, la mejor noticia de los datos de ingresos fiscales del mes pasado fue el aporte que hizo el impuesto al cheque, que arrojó una recaudación de 292 millones de pesos en todo el mes. Esto quiere decir que, sin contar un día de feriado y otro de paro nacional, este tributo aportó 14,6 millones de pesos diarios, una buena suma si se tiene en cuenta que resulta dinero que no se computaba el mes pasado.

La eliminación de exenciones del IVA para determinadas locaciones de inmuebles y venta de diarios, revistas y publicaciones periódicas, espectáculos públicos y el transporte urbano de pasajeros fueron factores que operaron a favor.

Ahora todas las esperanzas de que el ajuste de los salarios públicos y las jubilaciones de agosto no sean mayores a 13% que se aplicó en junio se concentran en una recuperación de la recaudación de agosto, fundamental-mente en los casos del IVA y del impuesto al cheque.
Para esto habrá que seguir tres momentos y variables clave. La primera será el seguimiento casi diario que deberá hacerse a la evolución del impuesto al cheque, que hasta ahora arrojó ingresos de entre 14 y 15 millones de dólares por jornada financiera y que, con el aumento de la alícuota a 6 por mil y la inclusión de varios sectores en el tributo, debería arrojar, por lo menos, 2 millones de pesos diarios más. Con esto, en agosto se recaudarían 40 millones de pesos más que en julio, lo que permitiría que este impuesto recaude algo más de 350 millones de pesos.

El segundo momento será conocer la evolución del Impuesto a las Ganancias, ya sin la aplicación de la rebaja para el período enero-julio dispuesta para los trabajadores que perciben más de 1.500 pesos mensuales. Por esta vía, se podrían recaudar aproximadamente 30 millones de pesos más que en julio.

El tercer dato será la situación del IVA y podrá comenzar a evaluarse en la cuarta se-mana de agosto, cuando los grandes contribuyentes nacionales comiencen a liquidar el impuesto. Para el 22 de este mes, con los datos de este tributo en la mano, la Secretaría de Hacienda debería estar ya definiendo el monto del ajuste.

Para tener una idea más o menos cercana de la situación, para que el ajuste solamente repita 13% de julio, la recaudación se debería acercar a los $ 4.208 millones de agosto del año pasado. Según los cálculos de la Secretaría de Hacienda que dirige Jorge Baldrich, cada 150 millones de pesos menos de recaudación contra ese monto, 13% aumentaría un punto porcentual.


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