«Representa un desincentivo para muchas actividades porque se opera con márgenes pequeños. La medida representa un ahorro escaso para el Estado pero mucho para actividades mesopotámicas», decía ayer un dirigente entrerriano, quien ratificaba que la citricultura, otra actividad mesopotámica importante, no estuvo incluida en la resolución oficial.
En el Ministerio de Economía no son ajenos a los cuestionamientos y podrían definir rápidamente la modificación que significaría unos 10 millones de dólares para el Estado, según cálculos privados.