5 de octubre 2001 - 00:00

Campañas políticas llevan riesgo-país a nivel récord

Campañas políticas llevan riesgo-país a nivel récord
La Argentina llegó al nivel más alto del riesgo-país de su historia al alcanzar 1.842 puntos, 5,02% por encima del día anterior. Nigeria, el país de más riesgo en el índice EMBI que confecciona el JP Morgan en base al promedio de precios de los títulos públicos, es el único que supera a la Argentina con 1.954 puntos. En estos momentos el riesgo argentino es superior incluso al de Ecuador, país que el año pasado declaró la moratoria de su deuda externa y luego fue a la dolarización.

El derrumbe de los precios de los bonos fue el resultado de los continuos rumores de devaluación, de pedidos desde el propio partido oficial de la renuncia de Domingo Cavallo o de las versiones sobre la posibilidad de cambiar las reglas de juego en el pago de la deuda. «Las elecciones y las declaraciones demagógicas, se están devorando el efecto positivo de la ayuda del FMI, como sucedió antes con el blindaje», explicaba un directivo de un banco de primera línea.

«Antes si un sindicalista hablaba de devaluación, no le llevaban el apunte, ahora Moyano dice que hay que devaluar y todos le creen», advertía un operador bursátil para graficar la entidad que hoy tienen los rumores.

En realidad, el mercado se comenzó a debilitar el día en que se anunció que la recaudación de setiembre cayó 14%. Con este ambiente preeleccionario son pocos los que creen que en octubre habrá más cumplimiento en el pago de los impuestos. La situación juega en contra del equipo de Domingo Cavallo que prepara un canje de deuda impulsado por el Tesoro de los Estados Unidos y con aval del FMI que puede abaratar el pago de la deuda en u$s 3 mil millones por año, exactamente la mitad del déficit. Si se consiguiera esto no habría que recortar el pago de jubilaciones y salarios. Pero para conseguir este beneficio el país debería mantener el déficit cero hasta marzo como mínimo. Hoy el tiempo le juega en contra al equipo económico.

• Olvido

A todo esto Raúl Alfonsín seguía alimentando los temores del mercado. En declaraciones en la Internacional Socialista dijo que cuando él era presidente era más difícil renegociar la deuda externa porque estaba en manos de 10 o 12 bancos. Ahora, según el ex presidente, es más fácil porque los bonos están en muchas manos y no duele tanto sacarle un poco a cada uno.

Alfonsín se olvida que los bonos están en manos de pequeños ahorristas a través de fondos comunes de inversión de renta fija y de futuros jubilados, ya que con sus aportes las AFJP compraron bonos al gobierno. Las futuras jubilaciones están guardadas en títulos argentinos, si se aplicara la idea de Alfonsín sería igual a recortar las jubilaciones, medida que el ex presidente criticó duramente cuando la aplicó el actual gobierno.

En este marco, el precio de los títulos públicos cayó en promedio casi 4%. El principal bono de la deuda externa, el Global 2008, perdió 3,96% al cerrar a 55,242 dólares, su nivel más bajo desde que se emitió. La versión en pesos de este título también tuvo un fuerte retroceso ya que perdió 5,65%. Los otros dos títulos del megacanje, el Global 2018 y el 2031 perdieron 4,20 y 3,96%, respectivamente. Estos títulos ahora dan un retorno al inversor de 28%. También los bonos Brady en sus tres versiones se vieron afectados. El FRB retrocedió nada menos que 4,18% a 62,78 dólares, mientras el Par bajó 1,15% y el Discount lo hizo en 2,35%.

Afortunadamente se hicieron escasas operaciones, porque los grandes tenedores se niegan a vender a estos precios. Si hubiera aparecido algún oferente grande, el derrumbe podría haber sido mayor.

Las tasas de interés entre bancos prácticamente se duplicaron al pagarse por el call a un día para entidades de primera línea, 23% anual. El call en dólares, pasó de 12% a 17% anual.

En los plazos fijos a 30 días por cifras cercanas al millón de pesos, ayer se llegó a pagar hasta 27% anual, casi 8 puntos más que el día anterior.

• Acciones

En la Bolsa, las acciones líderes perdieron 3,63% y acumulan una baja de 15% en lo que va del mes y de 36% desde el primer día de setiembre. El Merval está en 206,75 puntos: un piso que no conocía desde marzo de 1991 cuando se adoptó la convertibilidad. En el año, el Merval perdió la mitad de su valor.

El monto de negocios fue escaso: $ 11,3 millones debido al bajo valor de los papeles y al desinterés de los inversores por este mercado que se achica día a día.

En Brasil, el contagio de la Argentina fue evidente. El riesgo-país ante la caída de los principales títulos, incluido el C Bond, subió a 1.241 puntos básicos (+2,14%) y es récord.

La Bolsa de San Pablo, por su parte, perdió 1,67% y acumula bajas superiores a 5% en la semana. El volumen de negocios se mantuvo muy bajo en 179,52 millones de dólares.

El dólar volvió a subir y cerró en 2,751 reales (+0,51%).

Los mercados latinoamericanos dejaron de estar globalizados y tiene vida propia gracias a su crisis. Por eso no se contagian del mejor andar de Wall Street donde ayer el índice NASDAQ subió 1,04% gracias a la resurrección de los papeles de las nuevas tecnologías debido a que las medidas de reactivación de Bush abarcan estímulos para que las empresas incorporen nuevos equipos de computación y software.

El Dow Jones, que empezó en alza, se debilitó y terminó con una leve baja de 0,69%.

La actividad fue sobresaliente ya que se negociaron 1.560 millones de acciones en Wall Street y 2.520 millones en el NASDAQ.

En el mercado de títulos públicos, el mayor atractivo de las acciones hizo bajar el precio de los bonos del Tesoro y, por lo tanto, aumentar su rendimiento. El título a 10 años ahora tiene una renta de 4,5% contra 4,471% que daba el día anterior. La emisión a 30 años tiene una renta de 5,301%.

Dejá tu comentario

Te puede interesar