20 de noviembre 2001 - 00:00

Canje: no habrá más garantías para los inversores extranjeros

Los nuevos títulos que se ofrecerán para avanzar con el tramo internacional del canje de deuda no tendrán garantías adicionales. El ministro de Economía, Domingo Cavallo, desestimó la posibilidad de incluir a la recaudación impositiva como cobertura de la operación, «porque los inversores internacionales no lo valoran».

De esta forma, el equipo económico decidió jugar todas las fichas al canje de deuda local. «Vamos a privilegiar a todos aquellos que confíen en el país y acepten una lógica reducción de las tasas», explicó, considerando «equitativo» que se ofrezca la garantía sólo para el canje local. Los nuevos préstamos tendrán una tasa de 7 por ciento como máximo y un diferimiento de tres años en el pago del capital, si vence antes de 2011.

De esta forma, quedarán dos tipos de deuda en manos de los inversores. Quienes ingresen en el tramo local del canje podrán acceder a la garantía de la recaudación impositiva. Los que se queden afuera seguirán con los bonos actuales. Tendrán más liquidez, pero menos seguridad de cobro. Se les ofrecerá, más adelante, el cambio por un nuevo título, pero que no tendrá cobertura adicional. Así, Cavallo intenta forzar a los inversores a que se presenten ahora al canje.

Durante su exposición en el auditorio del Nación, el ministro convocó a la «comprensión» de la comunidad financiera internacional para apoyar el canje de bonos por títulos de menores tasas y mayores plazos, aún sin garantías adicionales.

Originalmente, se especulaba con utilizar garantías de organismos multilaterales para los nuevos títulos destinados a inversores del exterior. Ante la negativa del FMI, que conduce Horst Köhler, y el Banco Mundial, se había decidido ofrecer la misma cobertura que en el canje local, es decir, la recaudación. Pero ahora quedó claro que para los tenedores externos no tiene un atractivo adicional.

• Tasa razonable

«Afuera tienen que entender que es imposible para un país pagar deudas de 25 por ciento o 30 por ciento anual. Una tasa de 7 por ciento anual es mucho más razonable», explicó Cavallo ante la pregunta obvia que le efectuaron en el Banco Nación respecto de cuál sería la «zanahoria» para participar con la fase dos del canje.Y para que no queden dudas, remató indicando que «aun sin sofisticación financiera es simple entender cuál es el planteo».

Recién se avanzará con el tramo internacional de la deuda cuando se complete la fase local, que comenzó ayer y se prolongará hasta el viernes para el tramo mayorista.

Según la estimación realizada ayer por el ministro de Economía,
Domingo Cavallo, la aspiración es lograr un ahorro máximo de 5.000 millones de dólares por las operaciones de canje de deuda.

La cifra incluye un ahorro de u$s 3.700 millones de intereses correspondientes a la deuda nacional y otros u$s 1.300 millones a la provincial.
Esto se dará siempre y cuando todos los tenedores de deuda se presenten en la operación. En la medida en que decaiga la participación, también será menor el ahorro en materia de pago de intereses.

Ayer, mientras Cavallo exponía en el Banco Nación, se dieron a conocer las características del canje de deuda provincial, que asciende a unos u$s 23.000 millones. Se dispuso que los interesados tendrán tiempo para presentar sus ofertas hasta el 30 de noviembre al Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial.

En la operación se incluye prácticamente todo tipo de deuda provincial. Desde los créditos otorgados por entidades financieras (unos u$s 7.800 millones) hasta bonos de consolidación que no cuentan con garantía de coparticipación.

Las características del préstamo que recibirán quienes accedan a esta operación son similares a las ofrecidas para el tramo de la deuda nacional.
Esto implica que el nuevo préstamo tendrá garantía de la recaudación impositiva, con una tasa máxima de 7 por ciento anual o de LIBO más 3 por ciento anual.

Además, el pago del capital tendrá un diferimiento de tres años cuando se trate de deuda que tiene al menos un pago de cuota de capital antes del 31 de diciembre de 2010. De esta forma, los bonos provinciales emitidos entre proveedores que suelen tener plazos de hasta 16 años también se correrían tres años, porque generalmente pagan capital en el medio.

La capitalización de intereses se considerarán desde el 6 de noviembre hasta el 28 de febrero de 2002. El primer pago de intereses, que también se efectuará mensualmente, se realizará a partir del 1 de abril.

Pero el canje también ofrece una nueva opción:
el préstamo garantizado capitalizable. En este esquema, se puede optar por un crédito que no paga ni capital ni intereses durante toda su duración. Luego, en cuatro cuotas trimestrales, iguales y consecutivas a partir del 6 de febrero de 2011, se cancela todo lo correspondiente al capital y a todos los intereses acumulados.

Las provincias ya recibieron un texto para suscribir expresamente su aceptación para la operación. Incluso aquellas que todavía no firmaron el nuevo acuerdo con la coparticipación tienen en sus manos la propuesta del gobierno. El tema clave es la aceptación de que las negociaciones finales para renegociar la deuda provincial quede como responsabilidad exclusiva de la Nación.

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