Canje ley local: prevén una alta adhesión

Economía

El camino legislativo de la reestructuración de la deuda en dólares bajo ley local comenzó esta semana con la visita del secretario de Finanzas, Diego Bastourre, a la comisión del Senado que analizó (y mandó al recinto) el tratamiento del proyecto. Distintos analistas del mercado consultados por Ámbito consideraron que habrá un alto porcentaje de aceptación por parte de los inversores y atribuyen eso a la señal “positiva” que dio el Ministerio de Economía de mantener el tratamiento equitativo de los acreedores locales respecto de los términos ofrecidos a los tenedores de títulos bajo legislación extranjera.

“Creo que va a haber una gran adhesión a nivel local por varios motivos. Primero, porque darle trato equitativo a los inversores locales es una señal positiva, porque estos bonos ley local no prevén mecanismos de negociación ni cláusulas de acción colectivas. Esto demuestra a los inversores que quieran apostar por Argentina que van a tener el mismo trato que aquellos que inviertan en bonos con ley extranjera. Sienta un buen precedente”, analizó Miguel Kiguel, director Ejecutivo de Econviews.

Alejandro Kowalczuk, director Asset Management de Argenfunds, consideró que la adhesión va a ser “muy alta” porque “casi la mitad de la tenencia está en manos del sector público y de la restante mitad, hay muchos inversores institucionales”. El analista estima que, del total títulos elegibles, alrededor de u$s 25.300 millones (55%) está en manos privadas y u$s 20.700 millones (45%) son inversores del sector público. “Algo muy positivo que tiene este canje es que se incorporó la cláusula RUFO, que establece que ante una eventual mejora tanto en el canje local como en el canje externo, el traslado de esas condiciones es automática para quienes acepten entrar ahora”, aseguró, y proyectó que puede reducirse el spread de la cotización de los bonos de distintas legislaciones.

Un informe de la consultora 1816 adiciona otro argumento a favor del canje de ley local: los bonos locales “tienen menos riesgo de bloqueo de pagos en el caso de que queden holdouts del Indenture 2005 en el canje internacional y esos bonistas logren fallo pari passu”. “Recordar que esto ya pasó en 2014/2015, cuando los DICY y PARY dejaron de cobrar cupones, pero los Bonares seguían cobrándose normalmente”, consideraron.

El proyecto elaborado por Finanzas establece cuatro grupos de títulos elegibles por un total de u$s45.818 millones entre Letes, Lelink, Bonar, Par y Discount. El ofrecimiento es canjearlos por cuatro nuevos bonos en dólares o dos opciones en pesos. El consenso entre analistas y consultoras es ingresar a las distintas opciones en dólares, aunque desalientan el canje por títulos en pesos. Julia Segoviano, economista de LCG, consideró que si bien es positiva la conversión de deuda en dólares por deuda en pesos, “podría llegar a tener una dinámica complicada si llegara a acelerarse la inflación” ya que la tasa que se ofrece está ajustada por CER.

“A quienes tengan bonos globales entre 21 y 23, sugerimos elegir el bono 2030 para mantenerse en un tramo más corto. Para los que tengan Global entre 26 y el century, recomendamos elegir el 2035. Para quienes tengan Discounts, que opten por el 2038. Y quienes tienen bonos Par, el 2041”, recomendó Ezequiel Zambaglione, Head of Strategy de Balanz Capital.

Conseguir un alto nivel de adhesión del canje local le permitiría al Gobierno, según el análisis de Kowalczuk, mostrar como exitoso el proceso de reestructuración global de toda la deuda nominada en moneda extranjera.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario