"Yo sigo teniendo lo mismo que hace diez años", dijo sin sonrojarse el magnate mexicano Carlos Slim cuando la revista Forbes estimó en marzo su fortuna en 49.000 millones de dólares, pero en pocas semanas dio otro salto y ya le pisa los talones al estadounidense Bill Gates como el más rico del mundo.
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Slim, de 67 años, pasó desde el miércoles al segundo lugar entre los más acaudalados del mundo, con 53.100 millones de dólares, desbancando al gurú de las inversiones Warren Buffett al tercer lugar y a pasos de Gates, que atesora 56.000 millones.
La frase del dueño del gigante de las telecomunicaciones Telmex, entre las decenas de empresas de múltiples rubros que conforman su emporio, dejó atónitos a un centenar de periodistas en una rueda de prensa en marzo, días después de que Forbes calculó que su fortuna creció en 19.000 millones de dólares en un año, el mayor incremento entre los millonarios del mundo.
Mientras se consolida como el hombre más rico de América Latina, un sitial del que difícilmente sea desplazado, ahora puede llegar a serlo de todo el planeta, aunque asegure que ese no es su objetivo.
"No tengo la meta de superar a nadie", había dicho el empresario sobre su competidor en el podio de los multimillonarios, aunque criticó al dueño de Microsoft cuando fue preguntado en esa rueda de prensa sobre una mayor inclinación del estadounidense a la filantropía. Slim justificó su postura al señalar que "el empresario, por su experiencia, vocación y talento, debe participar en resolver los problemas, más haciendo que dando".
"No se trata de dar, sino de hacer y resolver", insistió el empresario. El dueño de un conglomerado de compañías cuya variedad de actividades, admitió, "es sorprendente y hasta parece anormal", además sembró dudas sobre la forma de medir las fortunas que instrumenta Forbes.
"No sé si está bien lo que hace Forbes", dijo. "Lo que hay que valorar es a las empresas. Si suben en la bolsa, su valor sube; si bajan, el valor baja. Yo sigo teniendo lo mismo que hace diez años" a nivel personal, afirmó Slim en esa conferencia de prensa.
Hijo de inmigrantes libaneses, Carlos Slim no deja de sumar fortunas con una diversificación de negocios que incluye empresas de los ramos industrial, de infraestructura, construcción, comercial, automotriz y minero, varias de ellas adquiridas a precio de ganga cuando la economía mexicana estuvo al borde del colapso en 1982.
El Grupo Carso, el conglomerado más importante de la región, agrupa a muchas de ellas, pero Telmex es la niña bonita, la que le permitió elevar exponencialmente sus ingresos, mientras que junto a su empresa de celulares América Móvil se expandió en México y en el resto de la región a un ritmo sorprendente.
América Móvil tiene 127,671 millones de clientes de celulares en América Latina, de los cuales, 43,190 millones están en México, según datos de la empresa de 2006, que recuerda los comienzos en 1990 con apenas 35.000 clientes.
Sólo en un año, entre 2005 y 2006, aumentó su clientela regional en 32,346 millones de usuarios.
El Grupo Carso es dueño además en México de la cadena de tiendas Sears, los restaurantes Sanborns, así como las empresas de venta de productos musicales Mix Up, Discolandia y Feria del Disco.
"Nuestra premisa es y siempre ha sido tener presente que nos vamos sin nada; que sólo podemos hacer las cosas en vida y que el empresario es un creador de riqueza que la administra temporalmente", dice el décimo punto de un decálogo de "principios" del Grupo Carso.
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