La empresa ganadera y frigorífica tuvo, durante los últimos dos meses, varios cambios en las reglas del juego» que terminan afectando el negocio: además de las prohibiciones, hubo eliminación de los reintegros a la exportación y subas en los derechos de exportación, dos medidas que desalientan las ventas externas. Pero como los envíos externos llegan, en el mejor de los casos, a totalizar 20% de la producción de carne local, ambas medidas no tendrían, en definitiva, demasiada incidencia sobre los precios que se forman para el consumo interno.