10 de enero 2006 - 00:00

CATA/SaFe absorbería a ex empleados de SW

Representantes de APA, el gremio que agrupa al personal de tierra, se reunieron ayer en el Ministerio de Trabajo con funcionarios de esa cartera para definir el traspaso de los 850 empleados de Southern Winds a una nueva empresa. Sería la anunciada fusión entre CATA, del empresario pesquero Ricardo Barbosa, y SaFe Flight de Claudio Cirigliano, dueño del Grupo Plaza, de TBA y de otras empresas del sector, a quien se sindica además como «muy cercano» al secretario de Transporte Ricardo Jaime. La pretensión de los sindicalistas sería que esta empresa absorba la totalidad de esos trabajadores, a quienes Cirigliano (mediante un «adelanto») les pagó el salario durante dos meses. Con el inminente -y aparentemente inevitable- cierre definitivo de SW, no queda claro la causa por la que este empresario aportó casi u$s 2 millones a una empresa moribunda y que había dejado de operar, ni cómo los recuperará.

• Rutas

Igual que una docena más de empresas que nunca volaron, CATA pidió la concesión de diez rutas aéreas, hecho que está ad referéndum de lo que resuelva JATA. Esta junta es el organismo que determinará cuáles de los centenares de pedidos son pertinentes, tras la audiencia pública celebrada a ese efecto el mes pasado.

La situación de los afiliados a APA (Asociación del Personal Aeronáutico) es más compleja que la de sus compañeros pilotos, auxiliares de a bordo y técnicos: son cerca de 500, un número difícil de absorber por una compañía chica o mediana, tal como será CATA/SaFe Flight, al menos al comienzo de sus operaciones. Según fuentes que participaron en la reunión, los empresarios habrían sugerido que no todos podrán ser parte del nuevo proyecto, y dejaron en manos de la cartera laboral la solución para quienes no sean incorporados.

• Aliento

El viernes pasado había sido el turno de AAA ( aeronavegantes), reunión de la que tomaron parte el propio Barbosa e Hilario Lagos, uno de los colaboradores más estrechos de Jaime. Allí las promesas fueron más alentadoras para los gremialistas.

Estas reuniones explicarían de algún modo la «aparición» de un supuesto
«príncipe italiano» -de cuya existencia no hay pruebas, tal como reveló este diario la semana pasada- para quedarse con el control de SW: el fundador de esta aérea, Juan Maggio, habría tratado de ganar tiempo para que Cirigliano aceptara tomar el control de SW, lo que ahora parece altamente improbable.

Barbosa
le compró CATA a la familia Pugliese a mediados del año pasado; es dueño de la pesquera ICS, con sede en Santa Cruz y por entonces aseguró tener socios chilenos, españoles y alemanes. Al momento de la compra CATA contaba con una flota de cuatro aviones Fokker F- 27, de unas 45 plazas cada uno. En la operación quedó incluido el centro de mantenimiento y reparación de aviones que tiene CATA en Morón. Lo llamativo de su pedido de rutas es que al momento de la compra aseguró que su «core business» serían las cargas, no el transporte de pasajeros. También prometió incorporar otras tres aeronaves similares a las que ya alquilaba, hecho contingente a la obtención de nuevas frecuencias.

S.D.

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