Los mercados abrieron ayer la semana con cautela, tras la importante corrección que se había registrado el viernes. En la Argentina el dato saliente fue la suba de otro escalón del dólar hasta $ 3,10, mientras que los bonos y acciones se movieron con una muy leve tendencia positiva, siguiendo sobre todo lo que ocurría en Wall Street.
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Esta vez las compras del Banco Central (alrededor de u$s 50 millones) no sólo consiguieron mantener el valor de la divisa sino que la empujaron un centavo hacia arriba en las casas de cambio. En el Mercado Abierto Electrónico, donde se opera la divisa entre mayoristas, la cotización estuvo sostenida durante toda la jornada, finalizando en $ 3,082. A fin de año había tocado $ 3,05.
Pero ahora los inversores se convencieron de que el Central hará todo lo que esté a su alcance para que no caiga la paridad. Además, quedó claro -tal como publicó Ambito Financiero- que de ser necesario el gobierno saldrá a comprar con recursos propios, por ejemplo utilizando los fondos fiduciarios oficiales.
Factor clave
Los operadores miran con atención qué puede suceder con la tasa a diez años de los bonos del Tesoro estadounidense, que más que nunca aparece como un factor clave que definirá la suerte de mercados emergentes en las próximas semanas. «Mientras no supere el nivel de 4,80% anual, seguirán llegando fondos a la región y también a la Argentina. Hay que preocuparse mucho si supera ese nivel», aseguran analistas. La tasa ayer quedó prácticamente sin cambios en 4,65% anual.
El cambio de expectativa (o al menos de humor) se produjo ante la posibilidad de que la Reserva Federal no baje la tasa de corto plazo durante todo el primer semestre. El motivo es que aún hay temores de un posible rebrote de la inflación ante una economía que sigue creciendo con pujanza y reduciendo los niveles de desempleo. En diciembre pasado, la mayoría opinaba que este recorte se produciría antes de marzo.
Alternativa
No obstante, los bonos argentinos siguen resistiendo bien y por el momento no se produce toma de ganancias. Julio Bruni, analista de la sociedad de Bolsa Arpenta, opinó que «en el mercado consideran buena alternativa los bonos en pesos que ajustan por CER, porque la inflación de diciembre fue alta y se espera que la de enero tenga como piso 1,3%. Y en perspectiva los precios le ganarán claramente al dólar durante 2007». Según su pronóstico, el dólar no superará el nivel de $ 3,20 en el año, lo que implicaría un incremento inferior a 4% contra alrededorde 10% que se espera de inflación minorista (de acuerdo con la medición del INDEC).
Recuperación
Prácticamente todos los títulos en moneda local mostraron ayer ganancias. El Bogar 2018 subió 0,13%; el Discount, otro 0,27%; mientras que el PRE8 anotó 0,64%. El aumento más importante fue el del Par, que ganó 0,97%. En cambio, se notó claramente una toma de ganancias en los cupones atados al PBI. La serie en dólares perdió 1,75% y fue la más afectada, claro que el año pasado había ganado más de 130%.
Al mercado local lo ayudó la recuperación que tuvieron algunas Bolsas de la región, en particular la de San Pablo. El Bovespa se había derrumbado más de 4% el viernes, pero ayer consiguió ganar algo de terreno al subir 1,38%. La Bolsa mexicana también trepó, 0,56%. Y el índice Merval, que operó sin tendencia definida, finalizó con una ganancia de 0,32%. En este caso fue importante la recuperación de empresas vinculadas al sector energético, con ganancias que superaron 4%, como el caso de Pampa Holding. Esta suba estuvo vinculada con el incremento de tarifas que el gobierno autorizó para las facturas de gas a industrias y comercios grandes y medianos.
En definitiva, los mercados están más sensibles y se incrementan las opiniones de quienes consideran que podría producirse un importante ajuste en los precios, sobre todo tras el gran «rally» alcista que tuvieron acciones y bonos a nivel mundial en el último trimestre del año pasado. No son pocos, en este sentido, los que consideran que podría repetirse la situación de 2006, cuando en mayo y junio los precios ajustaron entre 20% y 25%, aunque luego recuperaron tanto en mercados desarrollados como en emergentes.