16 de mayo 2001 - 00:00

Cavallo firma la paz con el cine

Tras el conflicto desatado por la generalización del IVA, Domingo Cavallo fumará la pipa de la paz con los hombres de la cultura. Lo hará mañana cuando rubrique un nuevo plan de competitividad con el sector del cine y de la música. El teatro, en este escenario, quedó desde un principio privilegiado, porque la Ley de Teatro contiene un artículo explícito que ordena su exención del IVA.

Al igual que ya lo hizo con los metalúrgicos y los textiles, ahora será el turno de la cultura, con la que se están ultimando los detalles del acuerdo marco donde se preservará el concepto del IVA generalizado.

Tal como adelantó este diario la semana pasada, se acordó que en la entrada de cine no se cargará 21% en concepto de IVA sino que se tomará en cuenta 10% que desde hace varios años se paga como fondo de fomento para el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). La misma modalidad rige para los videoclubes. O sea que para llegar a la alícuota de 21% sólo se adicionará 11%, del cual los exhibidores absorberán un pequeño porcentaje para que la entrada tenga un valor redondo (entre 7,50 y 8 pesos, con lo cual el recargo será de 7%).

• Sin retroceso

En esto no hay vuelta atrás para Cavallo. A cambio, le garantizará los recursos provenientes de 10% para el INCAA, cuya continuidad había peligrado cuando se creyó que 21% se sumaría a 10% preexistente. Claro que también Cavallo habría otorgado otras concesiones, que por tratarse a largo plazo suenan de difícil concreción. Como por ejemplo, le habría prometido al INCAA «autarquía» para el futuro manejo del fondo de fomento, que dejaría de integrar el Presupuesto nacional, es decir que el sector privado tendría el manejo total de los fondos.

Pero esto, que sería una victoria rotunda para los reclamos del sector, no parece muy realizable a la luz del estado de las cuentas. Las retenciones que el mismo Cavallo y luego Roque Fernández pusieron en práctica durante la gestión de Carlos Menem fueron las que más tensaron la cuerda entre el entonces director del INCAA Julio Mahárbiz y los cineastas. Pero continuaron exactamente igual, aunque con menos ruido, con la dirección de José Miguel Onaindia.

El acuerdo marco que se firmará mañana, y que anticipará hoy
Lopérfido y Onaindia en el Instituto de Cine es un paquete de iniciativas generales sobre temas impositivos, laborales, previsionales y sobre todo de la problemática de la facturación. Otra de las medidas que podrían tomarse, aunque falta consensuar, es el arancelamiento según taquilla para el cine extranjero. Este es un viejo reclamo de la industria local, que deplora que la película virgen esté gravada y que, en cambio, «Titanic» o «Gladiador», por ejemplo, no paguen impuestos según cantidad de espectadores. Habrá que ver cómo reaccionan las filiales de Hollywood en Buenos Aires.

El acuerdo también supone la apertura de las paritarias para el sector. Es decir que comienzan la renegociación de los convenios colectivos de trabajo, que comprende en cine a actores y técnicos (no otros rubros como directores y guionistas), y en el caso de la música los intérpretes (no compositores). Otro de los puntos que tendría cierto consenso es la posibilidad de tomar las contribuciones patronales como crédito impositivo contra el IVA.

En el tema previsional se produce uno de los principales escollos porque el sector pide un régimen especial (una caja para eventuales) dadas las características de la actividad. Pero precisamente con la reforma previsional se eliminaron las cajas de previsión y se crearon los fondos de pensiones. «No podemos crear una caja especial para la cultura, porque hay muchas actividades que también tienen sus características distintivas. Sería como volver atrás, cuando Cavallo quiere profundizar la reforma», advirtieron desde la cartera laboral. El acuerdo en este aspecto será muy general porque cualquier cambio requiere de una ley del Congreso.

En función de las propuestas elaboradas por la industria audiovisual monitoreadas por asesores del Palacio de Hacienda los principales puntos serían:

• Los responsables inscriptos que hayan ingresado el gravamen de 10% podrán computar como pago a cuenta del IVA 100% de las sumas efectivamente ingresadas por el gravamen.

• La renegociación de los Convenios Colectivos de Trabajo, promoviendo acuerdos que establezcan mecanismos más dinámicos y flexibles de negociación colectiva.

• Eliminación de las contribuciones patronales o tomarlas como crédito fiscal IVA.

• Establecer en un futuro que el Fondo de Fomento Cinematográfico de la Ley de Cine no integre el Presupuesto nacional.

• Compensación de créditos y subsidios en las partidas del INCAA.

• Eventual arancelamiento de la película extranjera.

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