20 de noviembre 2001 - 00:00

Cavallo y un auditorio pesimista

«Venimos a un velorio.» La frase la esbozó uno de los operadores bursátiles más importantes de la Argentina a las cinco en punto al ingresar al Banco Nación. En ese momento, el riesgo-país rozaba los 3.000 puntos básicos, y la convocatoria de Domingo Cavallo al «empresariado nacional» no había logrado despertar demasiadas expectativas.

Al final, no hubo demasiado cambio de ánimo. Se cuestionaron las proyecciones para el presupuesto 2002, en especial en lo referido a la expectativa optimista de evolución de la recaudación. También a lo que se consideró una propuesta «voluntarista» para el canje de deuda internacional que se avecina. En definitiva, los inversores externos pueden quedar desacomodados ante la nueva propuesta de Economía, sugirieron varios de los presentes.

Ni siquiera la información de una próxima misión del FMI a partir del lunes consiguió modificar los ánimos.

El auditorio del primer piso del Nación mostró muchos claros, reflejando esta incredulidad por anticipado. Entre las caras conocidas estuvieron Patricio Kelly (Deutsche Bank), Oscar Schmidt (Metropolitan Life), Jorge Stuart Milne (Banco Patagonia), Luis Ribaya (Banco Galicia), Guillermo Harteneck (Banco Bisel) y Héctor Guedes (Banco Sáenz), entre otros.

Entre los espectadores, también estuvieron muchos colaboradores de Cavallo que ayudaron para sumar asistencia, como también jefes de prensa y numerosos colaboradores de integrantes del equipo económico. Entre ellos, a un costado y mirando casi de reojo, sobresalió Horacio Liendo, la mano derecha del ministro y artífice de la ingeniería financiera del canje. También Federico Molina, director de la oficina de Crédito Público y encargado de llevar adelante la gestión operativa de la operación.

Amadeo Vázquez, consultor de empresas, señaló que «claramente, esta situación es tremendamente crítica, tal como lo reflejó la solicitada de los empresarios».

• Salida posible

El banquero opinó que «hasta ahora, tuvimos cero capacidad de implementación. Hoy (por ayer) recibimos un paper con buenas intenciones, si realmente las cumplimos, puede haber una salida».

Héctor Scasserra, vicepresidente de Mercado Abierto, puso su acento en la cuestión del canje: «Ojalá que los inversores acepten generalizadamente el canje, no hay otra alternativa para que esto funcione».

Entre los asistentes, hubo muchos directivos de compañías de seguros y de AFJP que se fueron más preocupados de lo que llegaron. «A fines de la semana pasada nos dijeron que sólo ingresarían al canje los fideicomisos. Ahora daría la impresión de que otra vez pretenden que entreguemos todos los títulos.»

Las aseguradoras ya le explicaron al gobierno que no están en condiciones de garantizar la rentabilidad mínima a sus clientes que obliga la ley si son forzadas a entrar en el canje.

Además, hubo especulaciones sobre posibles cambios regulatorios que empujen al sector financiero en forma masiva a participar de la operación. Sin embargo, todavía no hay confirmación alguna sobre una posible eliminación de la norma de «investment account» para los títulos viejos.

Este sistema permite que bancos, AFJP y compañías de seguro coticen sus títulos a valor nominal en vez de reflejar el precio del mercado. Pero las entidades regulatorias podrían decidir que los bonos que no cuenten con la garantía deban ser valuados a valor de mercado.

Por otra parte, circuló ayer en el Nación un paper que elaboraron los bancos agrupados en Abappra (Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina). En él sugieren al Ministerio de Economía una serie de normativas para facilitar la contabilidad de los préstamos garantizados en los balances.

Entre otras cuestiones, reclaman que no haya exigencia de capitales mínimos sobre estos créditos. También que los requisitos de liquidez se puedan integrar con los préstamos. Además, al Banco Central le solicitan que vencido el plazo original de los títulos en pesos, los préstamos puedan ser canjeados a dólares sin tener que esperar los tres años de gracia para cambiar de moneda.

Dejá tu comentario

Te puede interesar