Cede la tensión y definen contrato con privatizadas
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Pese a que De Vido calificó como normal la reunión con los empresarios franceses, hubo tensión en algunos tramos del encuentro.
•Reclamo común
De Vido, en la tarde de ayer, junto a Lisandro Salas, de la Unidad Renegociadora de Contratos, se entrevistaron con los ejecutivos del Grupo Suez durante tres horas en el Hotel Meurice de la calle Rivoli, frente al Jardín de Tullerías. Por los franceses estuvieron el director general de Suez, Alain Chaingeau; el titular de Aguas Argentinas, Ives Thibaud de Silguy, y el director general de la compañía, Jean Bernard Lemire.
La reunión de ayer con Edenor fue menos complicada, ya que el caso no es tan intrincado como el de Aguas Argentinas.
De Vido le dijo a los periodistas que «mañana (por hoy) trabajará la Unidad de Renegociación de Contratos».
Hoy a las 9.00 (hora de París) los argentinos se encontrarán con los directores de Electricité de France controlantes de Edenor, y una hora más tarde le tocará el turno al Grupo Suez.
De Vido insistió en que los aumentos en las tarifas de energía «caerán sobre los grandes consumidores y no sobre los residenciales. Esa es la política que se mantendrá, y no habrá cambios».
•Inversiones
En los encuentros, De Vido insistió en que Aguas Argentinas realice inversiones a cambio del aumento de tarifas. La Argentina quiere que los franceses coloquen u$s 400 millones. Aguas Argentinas propone invertir, pero la cuarta parte de lo que pide el gobierno contra un aumento de tarifas de 60%.
Antes de la reunión las posturas parecían extremas: Suez quería irse de la Argentina y Kirchner amenazaba con rescindirles el contrato. El diario «Le Figaro» en su edición de ayer realizó una agresiva defensa del grupo francés. Dijo que Suez «no descarta retirarse de la Argentina» y podría renunciar a su contrato de distribución de agua en Buenos Aires, al no poder aumentar sus tarifas y pagar menos impuestos. «Suez no quiere forcejeos con el gobierno argentino ni humillarse más y podría renunciar a ese contrato firmado en 1993», agregó.
Aguas Argentinas fue sancionada la semana pasada con una multa de más de $ 2 millones por cortes de agua en distintas zonas en los días más tórridos del verano.
El diputado José María Díaz Bancalari, que no deja pasar de largo ningún micrófono y se siente obligado a opinar en cada tema, aunque no haya participado de las reuniones, dijo que «hasta ahora las relaciones no son muy buenas», y que la situación en la provincia de Buenos Aires «no se soporta más».
•Deficiente
«Se está dando una prestación absolutamente deficiente, y hay que encontrar alguna solución», señaló el titular del bloque del PJ en la Cámara baja.
Aguas Argentinas es el distribuidor de agua potable de Buenos Aires y 17 distritos del conurbano con un contrato de concesión por 30 años. Invirtió 1.700 millones de dólares e integró 2 millones de habitantes a las redes de agua potable.
Voceros de Suez, que firmaron su contrato en 1993, se limitaron a decir que las « negociaciones continúan». Las acciones del grupo subieron 0,68% en la Bolsa de París tras la noticia y es el mejor indicador de que el acuerdo avanza. A Suez le preocupa la Argentina pero no la desvela: en estos momentos está entrando en China.




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