Otra vez a la inversa, pero, dadas las condiciones previas, llegó como una lluvia refrescante el hecho de haberse detenido la caída consecutiva -y grave- del Merval, quedando con un leve rebote de 0,84%, que en un momento llegó a estar más entonado, cuando la marca se fijó en 1.324 puntos.
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No pudo aguantarse en ello, y el cierre estuvo en los 1.316 puntos, como a media agua entre la cumbre de la rueda y el piso del índice, que no perforó lo anterior y se ubicó en 1.305 puntos.
Una fecha a la que se le quitó ritmo de oferta, siendo los vendedores -irrigando menos- los que propusieron una detención de las caídas y cuando se estaba a punto de quebrar la línea inferior, bajando a zona de centena de 1.200.
No dio para otro mérito el día, que ponerle un tapón a la pérdida continuada, pero dentro de lo precario.
•Por el volumen
En la semana inicial del año se bajó en precios, trepando en volumen.
Y ayer, con ese ligero repunte, la suba del Merval no obtuvo la debida convalidación en las órdenes.
Se logró con fuerte reducción de marcas, reuniendo unos $ 36 millones de efectivo y dejando todo contraído para jugar en sólo una porción del terreno: la defensiva. Por ello, todo recayó sobre aquello que los vendedores no hicieron -vender- y retornó la calma.
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