El ministro de Hacienda de Chile, Felipe Larraín, consideró que la emisión de bonos por 1.500 millones a 10 años que realizará su país para financiar parte de la reconstrucción tras el terremoto de febrero, son atractivos para el mercado debido a la solidez de sus finanzas.
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"Pienso que los mercados van a establecer una diferencia ante un país cuyo sector público es acreedor neto en una magnitud superior al 10% del Producto Interno Bruto (PIB)", dijo Larraín en una conferencia con la prensa internacional en Santiago.
"Ese 10% es una cantidad enorme de recursos y es una posición extraordinariamente sólida, que estoy convencido le va a dar a nuestra emisión un tratamiento muy atractivo por parte del mercado", aseguró.
"Yo creo que Chile va a ser premiado por el mercado por la forma en que se manejan las finanzas públicas en el país", añadió.
Chile anunció que espera emitir 2 bonos a 10 años: el primero, será de 1.000 millones de dólares y el segundo, de 500 millones de dólares en pesos.
La emisión de bonos forma parte de un programa, que incluye además un aumento transitorio de impuestos y beneficios a donaciones, para que el Estado cubra unos 20.000 millones de dólares por los daños que causó el terremoto del 27 de febrero.
Los daños totales causados por el sismo bordean los 30.000 millones de dólares, el 17% de su PIB. La diferencia quedará cubierta por pólizas de seguros y entidades privadas.
Chile también posee un Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES), que asciende a unos 11.000 millones de dólares, que usará moderadamente para temas de reconstrucción, pues el objetivo de esos recursos es hacer frente a posibles crisis económicas, aseguró Larraín.
Larraín reafirmó que para el año 2010 esperan que la economía chilena crezca en 5%, aunque estiman un crecimiento promedio anual del 6% en los próximos períodos.