Santiago de Chile (ANSA) - El sector eléctrico chileno perdió 450 millones de dólares entre marzo y julio de este año como consecuencia de la crisis del gas en la Argentina que obligó a recortar las exportaciones del producto a Chile.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La cifra fue estimada por la clasificadora de riesgo Fitch Ratings -según publicó ayer el diario «La Tercera»precisando que los costos adicionales para el SIC (Sistema Interconectado Central), que abastece a 93% de la población chilena fueron de 300 millones de dólares.
Otros 150 millones de dólares correspondieron al costo adicional que afrontó el Sistema Interconectado del Norte Grande y, en total, la cifra para ambos sistemas es equivalente a 0,5% del Producto Bruto Interno.
•Daños
El informe añade que los daños en el SIC los sufrieron las generadoras Colbún (de la belga Tractebel y la familia Matte), AesGener y Endesa, de capitales estadounidenses y españoles, respectivamente.
En el Sistema Interconectado del Norte Grande, el costo adicional fue afrontado por las empresas Electroandina, Edelnor y Gas Atacama.
«Aquí hay una estimación de las pérdidas para los dos principales sistemas interconectados chilenos, en lo que se refiere a productores y consumidores. Pero para saber el impacto total para el país habría que sumarle los efectos en el sector distribución de gas natural, los mayores costos para las empresas distribuidoras de este combustible y las industrias perjudicadas por los recortes», afirmó Fitch Ratings Chile.
Previo a la crisis, el consumo de gas argentino era de 17,2 millones de metros cúbicos diarios. De esta cifra, 8,7 millones -más de la mitadlo consumían las generadoras térmicas para producir electricidad; otros 2,6 millones se usaban en los hogares y comercios -que no sufrieron recortes por los resguardos de la Comisión Nacional de Energía en caso de crisisy 5,9 millones los contrataba el sector industrial. Por ahora no existen estimaciones públicas de cuál fue el costo total que sufrieron las empresas distribuidoras del combustible como MetroGas -que tuvieron que reemplazar parcialmente el gas natural por propano, más caro-, ni tampoco lo que ocurrió con las industrias en que se usa gas argentino.
Dejá tu comentario