Los precios al consumidor están subiendo por encima de las expectativas oficiales. No es nada preocupante aún, siempre que se introduzcan las correcciones necesarias. Puntualmente, diciembre mostrará un incremento de alrededor de 0,7% en el costo de vida. Y en enero será mayor que 1% por los aumentos ya anunciados en taxis, prepagas y salarios. Desde setiembre se viene dando una fuerte expansión del gasto público que culminó con el paquete de Navidad ( aumento a jubilados, suba de asignaciones familiares y prórrogas de pago de impuestos). Lavagna, buscando incentivar el consumo privado, terminó alimentando esta suba de precios. Sería lamentable que el país tenga nuevamente este año -con elecciones legislativas un alza del costo de vida de dos dígitos por aumento del gasto. «Un poco de inflación no está mal», decía -reflejando desconocimiento económico total-Raúl Alfonsín. Con un país en el que la pobreza afecta a casi la mitad de la población, sería grave que en 2005 los precios trepen 10%. La posibilidad de evitarlo la tiene el gobierno.
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Con la economía creciendo por encima de 8%, resulta claro que era innecesario este impulso adicional, que tuvo un resultado que el INDEC se encargará de confirmar el próximo jueves. Podrá ser 0,8% o 0,6% la variación final, pero está a la vista que aparecen a verse señales de advertencia por el lado de los precios para el gobierno (en diciembre de 2003 los precios sólo subieron 0,2%).
Para enero la perspectiva no es alentadora. Rigen ya aumentos en la medicina prepaga, taxis y salarios que inevitablemente impactarán en el costo de vida (ver nota en página 5). Un dato adicional: la inflación es medida por el INDEC en forma semanal y lo sucedido en las últimas de diciembre deja un arrastre importante para este mes.
En realidad, desde setiembre hubo una fuerte expansión fiscal por temor a que la economía se desacelerara, algo que no sucedió. Error de pronóstico. El contexto internacional sigue jugando a favor y las expectativas de una alta aceptación en la oferta por el default completan un panorama positivo para la actividad económica.
Por el lado del Banco Central,-se siguen respetando las metas monetarias. Hubo también expansión en diciembre pero se sabe que cualquier cambio en política monetaria tarda varios meses (cuatro como mínimo) en trasladarse a precios. Por será decisivo cuanto ocurra en este primer trimestre con el nuevo escenario que se hereda por esta explosión fiscal de fines de 2004. Si bien desde el BCRA se siguen inyectando pesos a través de la compra de dólares, se puede cumplir la meta del primer trimestre, si así se quisiera, absorbiéndolos a través de las Lebac. Lo que está a la vista es que mantener el dólar a 3 pesos con la moneda norteamericana en baja en el mundo, resultará muy difícil o imposible si al mismo tiempo no se quieren más aumentos de precios.
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