El presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Carlos de la Vega, estimó ayer que el volumen de ventas de ese sector ya se encuentra en niveles similares a los de hace cuatro años y «muy cerca del registro de 1998, cuando se produjo el pico histórico de nuestra actividad».
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El dirigente explicó que «no pasa lo mismo con la cantidad de locales, ya que la crisis provocó un cambio en la ubicación de los comercios, que casi han desaparecido de las calles periféricas para concentrarse en las grandes arterias de cualquier ciudad de la Argentina».
«Se está dando un grado de concentración importante en las grandes calles comerciales. En la Capital Federal eso se puede observar, por ejemplo, en Florida o en la avenida Callao», puntualizó De la Vega. Además, De la Vega resaltóque las ventas navideñas mejoraron este año alrededor de 30 por ciento respecto del anterior, «según nos han comentado comerciantes mayoristas, y también los dueños de supermercados y shopping. Por suerte, así se cumplieron nuestras previsiones».
El titular de la CAC sostuvo, además, que cuando se produjo la devaluación, en enero de 2002, «teníamos un horizonte de previsibilidad económica que, a lo sumo, llegaba a los diez días».
«Pero el país creció a partir de 2003, y ya no podemos hablar de una burbuja transitoria de bonanza económica, porque ya tenemos asegurado el crecimiento de todo 2005», añadió el empresario. En ese sentido, destacó que «necesitamos que este buen envión que tienen las ventas y de este optimismo que tiene la sociedad para consumir».
• Planes más concretos
Opinó que, de esta manera, se podrá «lograr un horizonte de previsibilidad de cuatro o cinco años, para que el sector empresario retome la confianza y se decida a invertir». «Para ello, necesitamos planes más concretos en materia económica, que nos permitirán mirar a largo plazo», agregó el dirigente mercantil. De la Vega señaló también que si bien «ha renacido el crédito para el consumo a través de las tarjetas, los argentinos todavía no contamos con un sistema crediticio ágil que nos permita invertir».
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