A menos de un año de haber asumido, Juan Carlos Fábrega renunció al frente del Banco Central este miércoles luego de que la presidente Cristina de Kirchner deslizara que desde el BCRA anticiparon información privilegiada a los bancos para que puedan hacer grandes ganancias en dólares.
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Durante los casi 320 días que permaneció al frente de la autoridad monetaria debió gestionar en medio de una gran expansión de pesos, junto con un agitado mercado cambiario, y con una caída de reservas ante la imposibilidad de acceder a financiamiento internacional.
Al final, no fue sólo la dura disputa que históricamente mantuvo con el ministro Axel Kicillof, con quien asumieron casi juntos, la que terminó condicionando su salida, sino la inesperada crítica de la jefa de Estado, que lo tomó por sorpresa.
Fábrega había sido designado por la Presidente el 18 de noviembre de 2013, en el marco de una reestructuración del gabinete nacional, que incluyó además los desembarcos de Axel Kicilloff en Economía y Jorge Capitanich en la jefatura de Ministros.
Lo cierto es que más allá de la tirante relación de Fábrega con el equipo económico, los números de su gestión no estuvieron del todo a su favor: el dólar oficial creció más del 40%, respecto al peso, el blue se incrementó cerca del 60%, mientras que se perdieron unos u$s 4.200 millones de reservas.
Fábrega consideraba que inflación, emisión y dólar paralelo interactuaban y que por eso era indispensable una mayor contracción monetaria y una suba en las tasas de interés para controlar el la divisa de EEUU.
En lo que respecta al dólar, a mediados de noviembre de 2013 el tipo de cambio oficial era de $ 6,005, mientras que a fines de ese año la cotización había aumentado a $ 6,525. Hasta ese momento la política que predominaba era la de flotación administrada.
Sin embargo en enero de este año, Fábrega permitió una fuerte devaluación que en 48 horas un dólar pasó a cambiarse de $ 6,89 a $ 8,01. Así, se acortó la brecha cambiaria con la divisa ilegal pero como contrapartida se dispararon los precios.
Diez meses después, la divisa que se negocia en bancos cotiza a $ 8,47, lo que muestra una depreciación de la moneda nacional del 41%, durante su gestión. Cabe resaltar que la mayor parte de esta pérdida de valor del peso se dio a través mini devualuaciones mensuales regidas por la autoridad monetaria.
Por su parte, el dólar blue, entre su ingreso al Central y su salida, escaló de $ 9,87 a $ 15,60 -aunque rozó los $ 16 pesos, durante los últimos días de septiembre- con un incremento del 58%, durante su permanencia al frente del BCRA.
En mayo de este año reconoció ante unos 300 empresarios que durante el primer mes del año "había una demanda de devaluación por la menor competitividad" y por lo que se tomó la decisión de devaluar un 23%.
A la par, Fábrega subió las tasas de interés por la perdida de reservas. Durante enero el ya extitular del Central elevó en unos 10 puntos porcentuales la tasa hasta el 30% para captar dinero en las licitaciones de Lebac. Así, trataba de que invertir en moneda local resultara más lucrativo que comprar dólares.
Sin embargo, con el correr de los meses los tipos de interés fueron descendiendo y esa baja se profundizó luego de la declaración de "default parcial" a fines de julio por el incumplimiento del pago a bonistas por parte de Argentina, tras el fallo del juez Thomas Griesa a favor de los fondos buitre. Con esa medida respecto a las tasas quedaba en evidencia que Kicillof ganaba más protagonismo en el Central, imponiendo su postura a favor de mantener las tasas en los niveles más bajos posibles.
Uno de los objetivos que claramente no consiguió fue el de mantener el nivel de reservas por sobre los u$s 28.000 millones, como había estimado este año.
El 18 de noviembre de 2013 las reservas estaban en u$s 32.150 millones y, según la última información proporcionada por la entidad, los activos internacionales ascienden a u$s 27.917 millones, lo que representa una caída de u$s 4.233 millones, en los más de 300 días que duró su gestión.
Fábrega fue el cuarto presidente del Banco Central de la gestión kirchnerista después de Alfonso Prat Gay, Martín Redrado y Mercedes Marcó del Pont y ahora le dejó el turno a Alejandro Vanoli.
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