El miércoles por la noche nadie en el Congreso tenía idea cierta de qué significaba exactamente el proyecto que limita cualquier futura mejora en la oferta por el canje de deuda, que Roberto Lavagna anunciaba por televisión. Es más, esa noche hubo una reunión del bloque peronista de Diputados donde ni siquiera se mencionó la existencia de esa iniciativa. Sólo se escuchaban bromas sobre leyes «tapón» votadas en el pasado y que nunca habían surtido efecto. Ayer a la mañana todo había cambiado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El gobierno envió el proyecto de ley al Congreso a última hora y, al mismo tiempo, convocó a los jefes de todos los bloques del Senado a una reunión junto a Roberto Lavagna y Alberto Fernández en la Casa Rosada.
El favor que pedía el gobierno era claro: había que votarlo -aunque fuera en una sola Cámara- antes del vencimiento de hoy del primer plazo para la suscripción del bono Par.
Ayer por la mañana, Daniel Scioli y Miguel Pichetto comenzaron a llamar personalmente -casi a los gritos- a cada uno de los senadores para una reunión de Presupuesto y Hacienda donde emitir el dictamen y luego a la sesión. Desde Diputados, Eduardo Camaño ya había confirmado la noche anterior la votación en Diputados la semana próxima.
Minutos después, radicales y justicialistas encabezados por Pichetto y su par Mario Losada corrían a la Casa de Gobierno para reunirse con Alberto Fernández y Lavagna para escuchar explicaciones. La UCR consiguió incluso, como prenda, que no se tratara el polémico proyecto de modificación a la tasa del gasoil, denunciado como un favor a Hugo Moyano.
Dejá tu comentario