25 de junio 2002 - 00:00

Compran dólares rotos con descuentos de 20%

Ahora los arbolitos también se dedican a conseguir vendedores de dólares «rotos» en el Microcentro porteño. Analizan con «expertos» (a los que convocan para cerrar operaciones en las mismas veredas) cuál es el estado de cada billete y de acuerdo con su diagnóstico, cobran a los interesados descuentos de 2% a 20 por ciento.

Por último, reponen el equivalente en pesos -según cotización libre del día- o bien entregan dólares en buen estado, con el descuento correspondiente.

Si pueden colocar el papel en las casas de cambio, se toman sólo ese trabajo y el porcentaje cobrado al vendedor ronda 2%. Para casos más severos, donde los billetes se encuentran muy «dañados», los envían a los Estados Unidos y esperan la devolución de la divisa en enteras condiciones. Por este trámite, ganan entre 8% y 13% de cada dólar roto que compraron.

Pero éste no es sólo un negocio de calle. También lo están haciendo empresas financieras y particulares, según admitieron en diálogo con este diario, «porque apareció mucha gente con dólares maltratados». Por recomendación «boca a boca» o avisos en los medios llaman a los vendedores a acercarse a distintas oficinas, ubicadas, la mayoría, en Microcentro. El interesado no debe esperar demasiado: en presencia del comprador y un «entendido» encargado de revisar minuciosamente si el billete puede recuperarse a 100% o no, logra la operación inmediatamente.

En cambio, para el comprador la espera que implica la reposición del billete destrozado por uno en óptimas condiciones puede ser superior al mes.

El negocio creció en astuto silencio desde la devaluación, pero en los últimos días tomó mucha fuerza y se publicaron hasta avisos clasificados en distintos matutinos proponiendo a los interesados cambios instantáneos.

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En la calle descuentan 20% promedio, pero en las oficinas se pueden conseguir mejores precios, según el estado del billete», indicó un comprador de dólares rotos.

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Hay gente que trajo dólares quemados, deste-ñidos con lavandina, escritos con aerosol, rotos por la mitad, procesados en un lavarropas, agujereados, y falsos también», dijeron.

Si el billete está
quemado, el descuento ronda entre 18% y 22%. Para los desteñidos, corre el mismo descuento. Los que tuvieron la mala suerte de olvidarse uno de estos billetes en el bolsillo del pantalón que terminó en el lavarropas, el descuento va de 10% a 15%. Pero no todos los dólares son aceptados. Los que están rotos y aquellos a los que le falta alguna parte del papel donde figure una inscripción trascendental, son rechazados.

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Algunos los toman con descuentos altísimos y especulan con su recuperación», comentó un comprador. Demás está decir que entre los tantos billetes en mal estado aparecen también falsos, que a veces no se detectan. « Muchos vendedores traen dólares falsos y dicen que pasaron por un lavarropas. Cuando pasa algo así, es muy difícil diferenciar entre uno bueno y uno malo, porque a veces, después del lavarropas, los billetes se achican, estiran o deforman», confesó un agente.

Desde una oficina ubicada en la calle Florida, otro comprador aseguró que «los exportadores o importadores están comprando también porque pueden colocarlos en sus transacciones y les conviene el descuento que obtienen. Ellos pueden cobrar menos que nosotros, que tenemos que viajar para cambiarlos o enviarlos a los Estados Unidos».

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