30 de octubre 2008 - 00:00

"Comprar dólares no es lo mismo que un cacerolazo"

Mar del Plata (enviado especial) - «Crisis de confianza.» Esa era la explicación que los empresarios que iban llegando al 44° Coloquio de IDEA le encontraban a la brusca suba del tipo de cambio que era el comentario principal en el cóctel de apertura.

Gustavo Ripoll (Microsoft), presidente de IDEA, era cauto: «Hablar hoy de un valor para el dólar es muy difícil; ante fluctuaciones tan grandes. Tenemos que ver todavía si no afecta los niveles de inflación y, por el contrario, sirve para mantener la competitividad de las empresas argentinas».

Por su parte, Clarisa Estol, titular del Banco Hipotecario, le dijo a este diario: «No importa cuál es mi opinión respecto de las causas por las que la gente está comprando dólares; si la demanda -como todo lo indica- es minorista, lo que está haciendo la gente es reaccionar a la desconfianza que siente, buscando refugio en el dólar. La gente actúa racional o irracionalmente de acuerdo con la información -necesariamente incompleta- a su alcance, mirando los mercados».

La banquera dijo que el fenómeno no era comparable al «cacerolazo»: «En este caso no se trata de una protesta sino de buscar preservar sus intereses». Sin embargo, descartó que el sistema financiero esté frente a una posible corrida. «Pero tampoco existe un golpe de mercado: los agentes actúan mirando lo que está ocurriendo, y a los problemas del mundo les agregamos algunos que creamos nosotros. ¿Si me refiero a la privatización de las AFJP? Y, todo indica que a la gente no le gustó...»

En ese momento pasaba a su lado Ricardo Lorenzetti, presidente de la Corte Suprema de Justicia, a quien el periodista le preguntó si compartía el pronóstico de la jueza Carmen Argibay, respecto de que la cuestión de las AFJP «seguramente terminará en la Corte».

Lorenzetti se limitó a responder «es una opinión de la doctora Argibay». Ripoll, en tanto, agregaba que «por fortuna el tema está en el Congreso», y lo que se debata allí es lo que se ejecutará. «Creo, sin embargo, que habría que tener más cuidado con la forma en que se lo comunica.»

El ejecutivo dijo que la nacionalización de los fondos de pensión «no es comparable a otras confiscaciones que sufrieron los ciudadanos en el pasado; hay además una situación externa complicadísima». Sin embargo, admitió que había grandes dudas respecto de «por qué hace un año se les dio la opción a los aportantes a las AFJP de pasar al sistema de reparto, y millones de ellos no lo hicieron, y a pesar de eso ahora los pasan al Estado».

Los empresarios tendrán oportunidad de hacerle éstas y otras preguntas al propio jefe de la ANSeS, Amado Boudou, quien fuera de programa hablará mañana por la tarde.

Anoche la comida inaugural tuvo como orador de fondo al ex presidente chileno Ricardo Lagos, y después Julio Cleto Cobos saludó a los presentes. El vicepresidente decidió adelantar un día su viaje a Mar del Plata luego de que los dirigentes de IDEA le avisaran que el almuerzo con la «mesa chica» de la entidad (al que esperaba ser invitado) ya estaba reservado para Lagos.

El diputado Francisco de Narváez, tan empresario como político, coincidía en hablar de «crisis de confianza», y repitió el argumento de que «a Néstor Kirchner se le acabó la plata, y por eso manoteó los fondos de los jubilados.» Pero admitió que «la ley será aprobada por el Congreso porque serán fondos para los gobernadores».

Cuando se le recordó que también los fondos que se recaudarían a partir de la aprobación de la Resolución 125 irían a las provincias, De Narváez reconoció que «ésa fue una causa que la gente abrazó más rápidamente, fue más popular de entrada. No hay 'cacerolazos', es cierto, pero fíjese lo que está pasando con el dólar. Creo que los damnificados recién están tomando conciencia de la gravedad del asunto».

En los pasillos y las mesas del Sheraton Mar del Plata también había lugar para otras preocupaciones: qué pasará con el personal de las empresas cuyas ventas comiencen a caer. Cauto, Pablo Devoto (CEO de Nestlé) aseguraba que «en octubre las ventas vienen muy bien; quizás estábamos mal acostumbrados porque se crecía a 15%, pero todavía no veo en el horizonte grandes problemas por ese lado».

Sin embargo, el empresario admitió que «habrá que esperar a que se empiecen a sentir las repercusiones de la crisis internacional entre las empresas locales que exportan». Ripoll insistía en la necesidad de que «empresarios, representantes de los trabajadores y el gobierno nos sentemos juntos a buscar mecanismos que impidan los despidos masivos. ¿Hacer algo como el Consejo Social Económico de España? No sé el mecanismo, pero tendremos que buscarlo».

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