17 de abril 2006 - 00:00

Con la ley del menor esfuerzo

Con la ley del menor esfuerzo
Ya crea cierta adicción para las carteras la facilidad para poder torcer el verdadero rumbo de las ruedas poco halagüeñas y generar un Merval alcista con el mínimo esfuerzo de apretar uno, dos botones, de modo apropiado. El miércoles, última fecha, esos botones llevaron el consabido rótulo de Tenaris, pero el otro se asoció como pocas veces últimamente -Grupo Galicia- y realizando un efectivo equipo de «dobles» con el que se pudo lograr una clasificación más sensacional que en la misma Davis. Varias ocasiones ya donde el índice local contradice lo que sucede con los referentes externos, pero más que por algunos causales propios muy favorables, por el simple recurso de cargar tintas sobre los que poseen el gran peso ponderado y dan vuelta un resultado, mientras logran disipar evidentes marchas adversas entre las líderes.

De tal modo, la sensación de una Bolsa que marcha «muy bien» -respecto del resto- se hace difícil de contradecir. Y la estadística diaria concurre en apoyo de la aseveración. Solamente los que se preocupan por notar las limitaciones que posee la plaza en los dos sentidos -volumen y precios- puede que estén atentos ante cualquier «botón» que rechace la presión.

Y lo más indeseado es ver que no se produce siquiera la acción de rectorado de la plaza. Las figuras del momento se constituyen ellas mismas en «el mercado». Y lo salido de sus ventas no recicla en búsqueda de otras especies líderes, sino que volumen y precios crecen si lo hacen -como el miércoles- las dos esenciales, o bien se contraen ambos indicadores. Un verdadero «nudo» que no consigue destrabarse, que dota al índice de sus efectos -por ahora, favorables- y que generó un mercado absolutamente de «élite».

Dejá tu comentario

Te puede interesar