Ayer fue el último día para iniciar los trámites de compra de casas y autos con dinero del «corralito» pero en los bancos no hubo el movimiento que se esperaba. La mayoría de las entidades cerró a horario sus puertas promediando una jornada más tranquila de lo común. Igualmente, se presentaron algunos compradores de último momento tanto para automóviles como para inmuebles con la esperanza de transferir sus plazos fijos y concluir la operatoria dentro de los márgenes permitidos (el 15 de mayo próximo).
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Como estaba previsto, dentro del grupo de los «apurados» fueron más numerosos aquellos interesados en autos que en propiedades. Las inmobiliarias recibieron durante el fin de semana muy pocas consultas y aseguraron que los trámites comenzados ayer fueron excepciones. En el caso de los inmuebles ocurre que una de las exigencias bancarias para comprar con «corralito» era presentar el boleto y ningún comprador pudo lograr el sábado y domingo firmar esta documentación porque no son días hábiles.
En el microcentro tampoco hubo demasiado movimiento. Por caso, las sucursales del Itaú y el HSBC estaban casi vacías al mediodía. El Nación de la misma zona estuvo un poco más ocupado, pero no se debió justamente a los interesados en iniciar compras con plazo fijo. El Sudameris y el Francés de San Cristóbal cerraron a las 15 sus puertas con ausencia de clientes. Según indicó un encargado del Banco Francés de Boedo «el día concluyó sin demasiado movimiento».
•Poca concurrencia
Un empleado de la sucursal de un Citibank ubicado en la avenida Independencia al 1800 indicó que «pensamos que íbamos a tener que trabajar hasta tarde, pero hubo poca concurrencia y nos vamos temprano. Por ejemplo, ahora hay 30 personas y una sola viene para tramitar una compra con plazo fijo». «Vengo a último momento porque me falló otra operación, espero que esta vez tenga suerte», dijo una ahorrista cuando ingresaba en la sucursal del Scotiabank de Congreso a las 14, donde resultó ser la única que realizaba el trámite.
«Hoy no se compró ni vendió», confió el guardia de seguridad de un banco porteño. Terminado el tope impuesto, se abre ahora una nueva etapa para las concesionarias e inmobiliarias y las expectativas no son alentadoras porque quedan supeditadas a que se compre con efectivo o bien a que haya inversiones extranjeras dada la baja en los precios en dólares. Por el contrario, el balance de ambos sectores resultó medianamente positivo «porque de no vender nada, pudimos movernos un poco», como bien resumió un agente inmobiliario. Según estadísticas del Registro de la Propiedad Inmuebles de Capital Federal, en marzo se realizaron 3.958 actas notariales, 139 con nuevas hipotecas, 1.952 cancelaciones de hipotecas y 1.867 escrituras. Estas cifras muestran que la flexibilización del «corralito» no generó un boom de compras y que la aplicación del coeficiente de reajuste CER asustó a los hipotecados.
Por otro lado, las casi 2 mil escrituras reflejan también qué incidencia tuvieron las trabas impuestas por las entidades bancarias en las tramitaciones y el plazo de tiempo impuesto por el BCRA. El balance de las inmobiliarias se corresponde además con los datos recogidos por el Registro de la Propiedad:
• «Todas las inmobiliarias pudimos vender algo», dijo Horacio Bielli, agente del sector. Juan Carlos Vega, presidente del SOM, aseguró que «hubo movimiento en todas las inmobiliarias asociadas al sistema» (más de 200 en todo el país).
• La forma de pago preferida fue la mixta: parte «corralito» y parte efectivo. No hubo operaciones 100% con plazo fijo con vendedores no endeudados salvo en countries y en barrios cerrados.
• Los compradores debieron afrontar los gastos de escrituración y comisiones inmobiliarias en efectivo.
• «El que vendió con 'corralito' estaba endeudado en pesos y no sólo con un banco», dijo el inmobiliario Armando Pepe, quien además recalcó que «todas las operaciones que se hicieron fueron reales» y no hubo operaciones encubiertas.
• «No hubo compra de comercios con 'corralito'», afirmó Alejandro Ginevra de la inmobiliaria Aranalfe. «Sí hay más movimiento de alquileres de locales», agregó.
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