4 de julio 2001 - 00:00

Con pocos negocios subió riesgo-país a 1.079 puntos

En una tensa jornada en la plaza local, el riesgo-país ayer subió 1,6% a 1.079 puntos, y la Bolsa se derrumbó 4,2%. Pese a un comienzo en positivo, con el correr de los minutos la desconfianza fue creciendo entre los inversores. Cabe destacar que desde las 13 el mercado perdió liquidez y, con pocas órdenes de venta, se movieron fácilmente las cotizaciones a la baja. Esto porque en los Estados Unidos, desde el mediodía, se retiraron los operadores de deuda en víspera del feriado de hoy en ese país al celebrarse el Día de la Independencia. Por este motivo precisamente es que hoy, sin los grandes fondos y bancos de inversión norteamericanos participando, no se esperan variaciones ni órdenes de inversión en la Argentina, lo que dará un respiro a los títulos locales. Ayer el bono Global 2008 en dólares, el más importante de los títulos de deuda argentinos, mostró un retroceso de 1,3%. El retroceso acumulado en cinco días llega hasta 6%, lo que eleva a 20% el rendimiento en dólares de los títulos argentinos. A la incertidumbre política que siguen de cerca los operadores se suma la licitación de Letras del Tesoro que debe hacer el gobierno, según el cronograma previsto, el próximo martes. Son u$s 850 millones que saldrá a buscar Cavallo en los mercados, aunque anoche en el Ministerio de Economía se estudiaban alternativas para no convalidar tasas elevadas. Una de ellas era disminuir el plazo de las Letras a licitar, de un año a tres meses.

Con pocos negocios subió riesgo-país a 1.079 puntos
Los rumores sobre la renuncia de Fernando de la Rúa invadieron al mercado. Las versiones tuvieron distintos matices. Algunos dijeron que antes de la reunión de gabinete el Presidente había comunicado a los ministros que iba a renunciar; otros aseguraban que lo haría la semana que viene; no faltaron los que les agregaban a los males del mandatario un fuerte cuadro depresivo; también estuvieron los que negaban esta renuncia porque el que se iba en realidad era Domingo Cavallo y unos pocos hablaron de la renuncia del gabinete del que sólo salvaban al ministro de Economía.

Los operadores comentaban los rumores, pero lo que en realidad les preocupaba era saber si los gobernadores justicialistas se iban a reunir o no. Con cuánto dinero del gobierno se conformarían. Además, estaban más preocupados porque la provincia de Buenos Aires de la mano de Carlos Ruckauf entra en cesación de pagos a sus proveedores que en supuestas renuncias.

Brasil se contagió de estas versiones, pero su daño no fue mayor porque en Wall Street los operadores se fueron temprano y no se hicieron operaciones con papeles argentinos.

Interrogante

La pregunta es ¿por qué si en Nueva York, donde se transa el mayor volumen de operaciones de títulos públicos, no se hicieron operaciones, subió el riesgo-país? La respuesta es que al haber poco movimiento en estos papeles las puntas vendedora y compradora (spread) eran muy amplias. Entonces pocas operaciones marcaron un declive de los bonos de la deuda externa de entre 1 por ciento y 2 por ciento, llegando a más de 3 por ciento cuando se trató de los BOCON. La caída generalizada de los títulos públicos llevó al riesgo-país a 1.079 puntos, 1,6 por ciento más que el día anterior. La gran venta de títulos públicos en realidad se hizo el viernes pasado, cuando en Wall Street decidieron pasar más tranquilos esta semana más corta por el feriado del 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos. Nada de papeles argentinos en cartera que, con su volatilidad, puedan alterar el descanso de los operadores.

El bono Global 2008, el de mayor circulación, ayer perdió 1,30 por ciento. Los otros dos títulos del megacanje, el Global 2018 y el 2031, perdieron 2,06 por ciento. El FRB, el principal bono Brady, bajó 1,19 por ciento, mientras el Global 2007 en pesos perdió 2,41 por ciento. El BOCON PRO1 con una caída de 3,42 por ciento fue el que llevó la peor parte de un mal día, donde quedó demostrado que el riesgo-país está alto por problemas políticos más que económicos.

Las acciones padecieron más los rumores que los títulos públicos; retrocedieron 4,19 por ciento. El Merval terminó en 389,11 puntos, un nivel que no conocía desde el 8 de marzo de 1999, cuando la crisis cambiaria en Brasil profundizaba la recesión argentina.

Al igual de lo que ocurrió en el mercado de títulos, el monto de negocios en acciones fue muy bajo, apenas $ 13,7 millones. Al cierre sólo 6 papeles subieron, 28 bajaron y 2 quedaron igual.

El efecto Argentina impactó en Brasil, donde los operadores llamaban repetidamente a Buenos Aires para tener más noticias sobre la estabilidad de De la Rúa. Esa inquietud hizo bajar a la Bolsa de San Pablo 1,39 por ciento y subir al dólar 0,56 por ciento, a pesar de la intervención del Banco Central.

La Bolsa paulista abrió con fuerza. Enseguida se puso 1,50 por ciento arriba, pero las noticias de la Argentina se encargaron de alejar rápidamente el buen humor del mercado.

La suba del dólar también era fogoneada por los rumores argentinos. La intervención del Banco Central vendiendo divisas en el mercado no fue tan contundente como en los días anteriores. No quiso decir la entidad cuántos dólares volcó al mercado, pero los analistas están preocupados porque desde el 21 de junio el Central gastó 800 millones de dólares para frenar la devaluación del real. Según cifras oficiales en lo que va del año, Brasil utilizó 1.870 millones de dólares de sus reservas para defender a la moneda local.

A pesar de todo, el dólar cerró ayer en 2,35 reales y sube 20 por ciento en lo que va del año. El riesgo-país de Brasil ayer cerró en 852 puntos, 0,5 por ciento más bajo que el día anterior.

En Nueva York, la jornada fue distendida porque operaron como cualquier día previo a un feriado: con poco entusiasmo.

El Dow Jones, que incluye a las 30 empresas más grandes de los Estados Unidos, bajó 0,21 por ciento a 10.571,11 unidades.

El índice NASDAQ que agrupa a los papeles de la nueva economía, perdió 0,37 por ciento al cerrar en 2.140,80 unidades.

Buena noticia

El mercado tuvo sólo una buena noticia: el aumento de los pedidos de las industrias, pero no fue suficiente. En cambio, no le faltaron novedades adversas como el anuncio de las autoridades antimonopolio de Europa de no autorizar la fusión de GE y Honeywell, una operación $ 42.000 millones. El mercado descontaba la novedad, ya que las acciones de GE perdieron apenas 1 por ciento, mientras las de Honeywell subieron 2,75 por ciento.

Por otra parte, más de 20 empresas avisaron que sus balances mostrarán menos ganancias que las previstas en el segundo trimestre del año.

DuPont fue una de las empresas que revisó a la baja sus previsiones. Sus acciones descendieron casi 2 por ciento. Entre los papeles tecnológicos cayeron 40 por ciento los de Internet Security Sistemas y 12,56 por ciento los de Check Point Software Technologies Ltd.

El lunes, cuando Wall Street opere a pleno, se verá un movimiento más genuino de títulos argentinos. Es cierto que desde aquí al lunes, el tiempo parece una eternidad. Afortunadamente por ahora ninguna firma de inversiones recomendó a sus clientes que bajen sus tenencias de bonos argentinos de sus carteras.

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