5 de diciembre 2000 - 00:00

Confianza de consumidores cayó ya a su nivel más bajo

La confianza de las familias cayó 16,3 por ciento en noviembre y se ubicó en el mínimo histórico desde que la Fundación Mercado de Bahía Blanca comenzó a elaborar el índice. De esta forma, aun ante un escenario de fuerte crecimiento, la recuperación de la economía quedaría postergada para 2002, que según la entidad que dirige Oscar Liberman es el tiempo necesario para que la mejora en las expectativas y por ende en la demanda interna, aumenten la producción a los niveles precrisis (junio de 1998). Pero lo que más ilustra la evolución desfavorable que tuvieron las expectativas de la gente desde que asumió el gobierno de Fernando de la Rúa es que los prime-ros 12 meses de la actual gestión económica trasladaron los valores de los índices desde el punto máximo en noviembre de 1999, al punto mínimo en noviembre de este año.
El dato coincide con el elaborado por la Universidad Di Tella, que también en noviembre alcanzó un piso histórico y no dejan dudas de que la economía argentina experimenta una severa crisis de confianza. De acuerdo con el Indice de Confianza de las familias (ICF), que elabora mensualmente la Fundación Mercado, el guarismo alcanzó 11,3 por ciento en noviembre contra 13,5 por ciento en octubre, 15 por ciento en setiembre y 20,5 por ciento en noviembre del año pasado, lo que indica que apenas 11,3 por ciento de los consumidores consultados se manifiestan optimistas respecto de la situación presente y futura de la economía tanto en el plano personal como macroeconómico.

Si se considera sólo la situación presente, apenas 0,7 por ciento de los encuestados (es decir 7 personas cada 1.000) se manifestaron en forma optimista; si se toman las expectativas futuras, el porcentaje asciende a 18 por ciento.

Para peor, los planes de consumo de bienes durables volvieron a ser ajustados en el último mes. Desde que se elabora el índice, noviembre de este año fue el mes que menos cantidad de gente manifestó tener intenciones de adquirir bienes durables como electrodomésticos, inmuebles o automotores: 7,8 por ciento en noviembre contra 9,5 por ciento en octubre y 11,9 por ciento en noviembre del año anterior.

La crisis y la reducción de ingresos que genera el estancamiento económico en un nivel bajo de actividad, afectó también al porcentaje de las familias que ahorran: en noviembre pasado sólo 12,8 por ciento manifestaba estar en condiciones de ahorrar; en marzo de 1999 el porcentaje llegaba a 36 por ciento. Según señala la entidad, los datos de noviembre confirman la hipótesis del loop recesivo, donde los valores de oferta concurren al mismo nivel de la demanda, ajustando el mercado interno hacia niveles muy bajos de actividad. Asimismo, diciembre marcaría un año sostenido de caída en el mercado interno, esto es, «una neorrecesión apenas superada la anterior».

Con este escenario, Fundación Mercado pronostica que aun ante un fenómeno de crecimiento a tasas siderales, los posibles efectos de recuperación que este fenómeno gene-raría pasan directamente a 2002. En la encuesta anterior, la entidad indicaba que la recuperación quedaba postergada para marzo de 2001.

Otro dato que sorprende del informe es que entre los consumidores las últimas medidas anunciadas por el gobierno pasaron prácticamente inadvertidas, con lo cual no hay razones para esperar una mejora en la confianza hasta que no se vean señales claras de recuperación. Al ser consultados sobre si «conoce las últimas medidas económicas», 58 por ciento de los consumidores respondieron que no, 18 por ciento dijo conocer algunas y 24 por ciento señaló que sí. Ante la pregunta ¿cree que mejorará la situación económica?, 74,3 por ciento dijo que no, 10,5 por ciento espera una mejora parcial y sólo 15,2 por ciento respondió positivamente.

En la encuesta también se les consultó a los consumidores si modificaron su consumo: 42 por ciento señaló que redujo gastos y 52 por ciento que se mantuvo en niveles anteriores.

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