Confirmado: por ley van a estatizar Aerolíneas
El gobierno enviará un proyecto de ley al Congreso para reestatizar Aerolíneas. Ayer, el controvertido secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y sólo cuatro de los siete gremios de la empresa cumplieron con su promesa de pedir la intervención judicial. Los empresarios españoles no salen de su asombro por la decisión y temen nuevos avances de los Kirchner en otras empresas de ese origen; es la segunda: ya lo hicieron en YPF. La diferencia es que -de cumplir con su afán de reestatizar- los Kirchner deberán aportar u$s 700 millones entre lo que hace falta para saldar los pasivos de la empresa y lo necesario para que vuelva a volar. O sea, algo así como la mitad de lo que aspiran a recaudar por las retenciones móviles. Una Aerolíneas estatal será una rareza: en el mundo no quedan aéreas en manos del Estado, salvo en exóticos países como Cuba. Ni Hugo Chávez logró resucitar VIASA.
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Ricardo Frecia (AAA) y Edgardo Llano (APA), dos de los gremialistas que acompañaron el pedido de intervención judicial presentado por el gobierno. Ambos estarían a favor de la reestatización.
De todos modos, los dichos de Jaime dan por tierra la « opción Juan Carlos López Mena»; el dueño de Buquebús había sido anunciado como el «socio local» que aportaría fondos y management al problematizado grupo aéreo. El empresario naviero ni siquiera habría podido hacer un «due dilligence».
El pedido de intervención -que no fue de quiebra porque ni el Estado ni los sindicatos son acreedores de Aerolíneasse fundó en las dificultades «económicas y operativas» de la empresa. Entre esas « dificultades» se citó la falta de pago de los salarios de junio.
Lo curioso es que el miércoles, cuando Jaime convocó a los gremios UALA (pilotos de Austral), APLA (pilotos de Aerolíneas), AAA (auxiliares de a bordo), APTA (técnicos; no concurrieron), UPSA ( personal superior) y APA ( personal de tierra), les prometió que hoy estarían los sueldos depositados en las cuentas de los trabajadores. Eso no sucedió, y los gremios admiten que difícilmente cobren antes del sábado.
Finalmente, a Jaime lo acompañaron al juzgado sólo cuatro de esos gremios: AAA, APLA, UPSA y APA. El de los pilotos de Austral no firmaron porque no pertenecen a la empresa cuya intervención se pide, pero sí presentaron un escrito ante el Ministerio de Trabajo solicitando el cobro de los sueldos atrasados y garantías de continuidad de su aérea.
En cambio, APTA no se sumó al reclamo por la dura pelea que mantiene su secretario general, Ricardo Cirielli, con Jaime, desde los días en que el sindicalista era subsecretario de Transporte Aerocomercial. «Tienen que estar todos presos: Jaime y los de Marsans», declaró Cirielli. En tanto, comenzaron a conocerse las durísimas repercusiones que tuvo en España la intención del gobierno de Cristina de Kirchner de practicar una abierta confiscación de Aerolíneas Argentinas. También aquí, los más altos ejecutivos de las empresas de origen español calificaban de «tragedia» lo ocurrido con el Grupo Marsans, tras un ahogo al que lo sometió la administración de los Kirchner durante un lustro.
Y si bien la embajada mantuvo silencio, los empresarios consultados -que exigieron el más estricto «off the record»se quejaban también de la inacción del gobierno socialista, en especial de su vicepresidente, Pedro Solbes, quien cada vez que puede -y lo hizo el mismo día en que se anunció el pedido de intervención de Aerolíneas- elogia las « excelentes relaciones que tienen España y la Argentina».




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