El Congreso definirá hoy la versión definitiva de los proyectos que integran el paquete impositivo que el gobierno comprometió con el FMI y que serán modificados en todos los casos. Tanto el Senado como Diputados votarán desde mañana cada uno de los proyectos y los enviarán en revisión a la otra Cámara el mismo día. De todas formas ayer se mantenían las dudas en Diputados sobre la posibilidad de reunir quórum para sesionar. Una vez terminada la votación de las cuatro leyes, será difícil que el gobierno consiga sancionar otros proyectos políticamente complicados hasta después de las elecciones del 27 de abril.
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• El Senado aprobaría mañana el proyecto que grava con el Impuesto a las Ganancias a los reintegros a las exportaciones. Si bien el proyecto no fue discutido en el bloque radical se descontaba ayer que sería votado en la sesión de esta semana, pero con algunos cambios que lo devolverán a Diputados. Por lo pronto ya estaría decidido en las bancadas que el impuesto sobre la devolución de tributos a exportadores se aplicaría en condición de emergencia y con vigencia sólo hasta el 31 de diciembre de este año.
Algunos senadores, como el mendocino Raúl Baglini ya se han manifestado en contra: «Estoy ciento por ciento en contra por una cuestión filosófica. Si el gobierno quiere plata que baje el nivel de los reembolsos pero que se dejen de crear o ampliar impuestos», dijo ayer.
Lo cierto es que las grandes empresas que se hicieron oír en el Senado no tienen demasiados reparos en que se aplique Ganancias a los reintegros hasta fin de año.
• En cuanto a la eliminación de planes de competitividad la discusión aparecía cerrada ayer. Los senadores aprobarán la eliminación total de esos planes, incluyendo los beneficios que permitían computar parte de los aportes patronales pagados por las empresas a cuenta de IVA más allá del próximo 31 de marzo, pero facultarán al Ejecutivo a mantener algunos planes. Esa selección deberá ser hecha por Eduardo Duhalde y decidida por decreto. Pero ése no será el único cambio que obligará a devolver el proyecto a Diputados: también quitarán de la iniciativa el artículo que eliminaba la posibilidad a los medios de radio y televisión de computar a cuenta de IVA el gravamen pagado al COMFER.
• En Diputados la situación es más complicada. En primer lugar, el bloque PJ debe acordar sí o sí con el radicalismo para llevar adelante la sesión prevista para mañana. El justicialismo oficialista contaba hasta ahora con 70 diputados, más otros 25 que le puede aportar el menemismo ya que el jefe del bloque Azul y Blanco confirmó que ese grupo no obstruirá la votación de las leyes que se comprometieron en el acuerdo con el FMI. Pero de todas formas ese número no alcanza para llegar al quórum de 129 presentes.
• Los diputados deberán sancionar en primer término el proyecto que modifica el impuesto a los combustibles. Si esa cámara sanciona este proyecto más la modificación en Ganancias para compensar el ajuste por inflación, el Senado podría hacer lo mismo el jueves, en la sesión prevista para elegir las autoridades del cuerpo.
• Y en segundo lugar analizarán el proyecto más complicado: la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias como compensación por no permitir a las empresas ajustar sus balances por inflación. A pesar de varias iniciativas en contra de las ideas de Roberto Lavagna, ya quedó en claro que no habrá ley en contra del gobierno que permita ajustar balances por inflación como exigen las empresas. Eso hubiera sido vetado inmediatamente por Duhalde.
En su lugar ayer se analizaban cambios a la iniciativa del gobierno que hoy deberá terminar de definir la Comisión de Presupuesto y Hacienda que preside Carlos Snopek. Los diputados quieren disminuir la alícuota de Ganancias a 28%, en lugar de 30% propuesto por el Ejecutivo.
• Amortización
Quieren también profundizar el esquema de amortización acelerada que fue contemplado hasta ahora en el proyecto. Esto significa que ese procedimiento alcance a 100 por ciento de la inversión y no a 50 por ciento como se fijó hasta ahora. El otro problema a discutir es que el gobierno contempla la posibilidad de una amortización acelerada para los activos correspondientes a inversiones realizadas el año pasado, por lo que muchos interpretan que sería una medida sin ningún efecto práctico.
Pero la reforma de fondo al proyecto consiste en la vigencia de la tasa reducida de Ganancias: los diputados pretenden extenderla a 14 o 15 meses pero que pueda ser imputada sólo a un período fiscal. De esta forma, argumentan, las empresas podrían beneficiarse con esa compensación en la reducción de Ganancias por todo el período donde la devaluación o inflación modificó los valores de stocks y que obligaría a liquidar el impuesto sobre montos que en realidad no significan una beneficio real. Es decir, que quienes cierren balances el próximo mes de abril, podrán computar la baja del tributo desde el mes de enero de 2002, cuando comenzó la distorsión en los precios de los balances luego de la devaluación y no sólo por los últimos 12 meses.
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