3 de agosto 2001 - 00:00

Consejos a inversores con preocupaciones

Si es bursátil no crea -y por tanto no venda- los precios de cierre en la Bolsa de Buenos Aires si el monto operado por día no supera los 18 millones de pesos. Abajo de eso son operaciones no relevantes y probablemente engañosas para asustar y forzar ventas. Por supuesto, si usted está al revés y quiere aprovechar compre en días de montos bajos operados... si consigue quién le venda.

En títulos públicos hoy por hoy lo mejor, ya lo dijo este diario ayer, es retener, no guiarse por los precios actuales que son engañosamente bajos. O, si se quiere, aproveche y compre.

Viajeros importantes que llegan (John Taylor), posiciones asumidas aunque un poco tímidas aún (Tony Blair y George Bush), definiciones del FMI hacen muy difícil de mantener la maniobra de ciertos bancos -ya mencionó ayer este diario algunos- de desalentar la cotización de títulos argentinos para ganancias rápidas con los repuntes.

No obstante haberse normalizado y transparentado ayer más los mercados de títulos si el lector inversor está comprado alto y permanece (por ejemplo con un FRB a 85 o más -alguna vez, en febrero, tocó 93- o un Global 2008 en 78 o más) debe saber que habrá «serruchos». O sea los que compraron a 56 el Global 2008 o 61 el FRB hasta el miércoles con el repunte posible ganan 10% o más y tienden a concretar la ganancia que es altísima en días en relación con el mundo en un año. Sin ser especuladores programados hay ganancias que tientan ventas.

Si está comprado muy alto lo ideal -si se arriesga- es comprar ahora valores bajos más títulos y promediar el precio a partir del cual ganará o estará hecho.

Debe saber que hasta el 22 de agosto aproximadamente -salvo algún exabrupto económico de algún político, algo imprevisible obviamente- no hay nada hoy que pueda impulsar caídas bruscas en la cotización de los títulos públicos argentinos.

¿Por qué hasta el 22 de agosto? Porque desde allí se comienza a conocer cómo vendrá para el Estado la recaudación del mes cuando se salda el decisivo IVA. En julio se esperaba una recaudación con baja sobre julio del año pasado de 6%. Empezó a saberse que era cercana al temido 9% (fue, en definitiva, de 8,7%) y desde allí cayeron títulos, impulsados además por fuerte accionar especulativo.

En agosto está prevista y no alterará las cotizaciones a la baja de los bonos una caída de recaudación alrededor de 7% en relación con agosto del año pasado. El Estado así tendrá un pequeño superávit mensual producto de que rigen a pleno los nuevos aumentos impositivos y la rebaja de gastos estatales. Ahora si la recaudación en baja supera en mucho 7%... podría suceder como en julio, un retroceso brusco. Pero eso se sabrá bien pasado el 20 de agosto.

Otro elemento adverso puede ser violencia de los piqueteros que buscan, precisamente, represión violenta y anunciar ahora 48 horas de toma de rutas para la próxima semana.

Pero, del otro lado, puede llegar en cualquier momento una ayuda en efectivo muy fuerte del exterior y éste será hasta el 22 de agosto el principal elemento a favor de los precios de los títulos en mejora aun con «serruchos» de suba y baja por toma de ganancias.

Si opera en plazo fijo están en muy buen nivel hoy las tasas -sobre todo en pesos- pero ofrecerán menos los bancos en la medida en que tengan seguridad de que no se van depósitos. Esto depende del riesgo-país que está atado al valor de los títulos que dependen de lo que señalamos antes.

¿Tiene temor por depósitos en pesos o dólares o devaluación? Por ahora no hay ningún peligro y no lo va tener ni en este ni en el próximo mes cuando se definan bien todas las últimas medidas, o sea si se cumple o no el déficit cero con dos meses de vigencia. Probablemente tampoco desde octubre en adelante, aunque haya dureza en el proselitismo electoral.

Ya en octubre volveremos a opinar. En principio, señores inversores, tienen un período de calma o de mejoras.

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