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Ni el propio presidente Eduardo Duhalde, ni el canciller Carlos Ruckauf, inclusive altos directivos privados y la misma prensa se abstienen de mencionar mucho a ambos en un país propicio, hasta voluptuosamente gozoso de -como decía el fallecido político Francisco Manrique- aplicar la «guillotina horizontal» a quien levanta por méritos la cabeza del conjunto.
Werthein organizó ayer al mediodía en el Plaza Hotel una de sus reuniones periódicas del CICyP (Consejo Interamericano del Comercio y la Producción), que también preside, y el invitado fue Martín Redrado.
Tras ser presentado por Werthein, habló brevemente pero con precisión sobre sus gestiones y luego contestó algunas preguntas. Tuvo enfrente un habitual auditorio en los almuerzos del CICyP de unos 300 representantes de los sectores comerciales, financieros y productivos en general.
• Desde mi puesto en el gobierno, en Cancillería, en breves meses de gestión, hemos procurado una gestión distinta basada en 4 sustentos: 1) Activa participación privada combinada con el accionar desde el sector público. 2) Contratos con centros académicos para generar análisis del impacto que nos permite ir a las reuniones internacionales sabiendo qué se gana y qué se pierde antes de entrar a negociar. Dentro de esto incluimos no presentar a la Argentina sólo como un país buen productor agropecuario. 3) Relación con nuestro Congreso Nacional para que acompañe el esfuerzo argentino de expansión. 4) Vincularnos a organismos no gubernamentales que son muy útiles para esa tarea.
• Dentro del Mercosur hemos avanzado en convenios entre bancos centrales y sobre todo en lo que serán los créditos conjuntos a los países miembro. También hemos destrabado el tema automotor en cuanto a no fabricar los mismos modelos, por ejemplo. También en calzado, muebles, aserraderos, otros. Siempre con un enfoque: no la Argentina solo agrícola y Brasil industrial. Dentro del Mercosur fue importante que nuestro Congreso aprobara el Tribunal de Controversias. En Quito el 1 de noviembre habrá una reunión clave para los países del Mercosur que nos reuniremos.
• Con Chile acordamos preferencias arancelarias y en 15 días se firmará el acuerdo -inclusive es casi seguro que viajará el presidente Duhalde- para exportar carne argentina al país trasandino.
• Con México nuestros convenios logrados, sobre todo el automotor, que es muy beneficioso, son más recientes porque datan de días. El 11 de noviembre vienen 70 empresarios mexicanos para acrecentar el acuerdo.
• Con Estados Unidos hemos conformado el Consejo Bilateral para limar desacuerdos, además de haber logrado el ingreso sin arancel de varios productos argentinos en ese país que hasta ahora estaban vedados. Este Consejo se reunirá el 23 de noviembre para lograr más avances que se implementarán en 2003. Por ejemplo, creemos que lácteos y jugos de frutas argentinos ingresarán en el mercado norteamericano. Esto junto con que el 15 de enero, dentro de un avance hacia el ALCA, tendremos propuestas concretas para intercambios con arancel cero. Pero también discutiremos a fondo los mecanismos, por caso, los necesarios controles antidumping y sobre subsidios.
• Con Sudáfrica hemos acompañado que una empresa argentina de biotecnología se instalará también en ese país. Con este país estamos analizando con el sector privado exportaciones automotrices, principalmente utilitarios fabricados en la Argentina.
• China es nuestro gran desafío de gestión. Elegimos nuestros socios estratégicos y sería ideal tener alguno como China. Este viernes (por mañana) viene el canciller chino para rubricar un acuerdo. Podemos enviar carne, más agro que ahora y lácteos a China, que tiene un excepcional mercado.
• Con Perú, cuyo vicecanciller está aquí presente porque nos visita, estamos analizado el acercamiento a los países andinos aunque esto llevará aún algunos meses.
• Con la India estamos analizando exportarles gas natural comprimido.
Es un resumen necesariamente acotado de lo que estamos haciendo dentro de este nuevo estilo en el que queremos trascienda nuestra gestión. Avanzamos, también, en aclaraciones entre productos orgánicos y los que no lo son. Es un tema clave porque 90% de la soja y 25% del algodón que producimos ya son transgénicos.
Lo descrito es lo que llamo fijar «políticas permanentes» que vayan más allá de quienes actuamos hoy. A eso, en el accionar permanente, lo completamos con otro principio para expandir el comercio argentino: país por país y producto por producto.
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