El segundo banco suizo, Credit Suisse, cerró sus cuentas en rojo por primera vez en cinco años, con una pérdida de 2.148 millones de francos suizos (1.330 millones de euros ó 2.110 millones de dólares) y más depreciaciones en el primer trimestre por la crisis "subprime".
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La pérdida es mayor que la anticipada por los analistas, que apostaban a un resultado negativo en torno a los 1.000 millones de francos suizos, y se debe a una nueva depreciación de activos que el banco sufrió en el marco de la crisis "subprime".
Un año antes, Credit Suisse había registrado una ganancia neta de 2.700 millones de francos suizos.
Credit Suisse sufrió además depreciaciones de activos por 5.900 millones de francos suizos en los tres primeros meses del ejercicio.
No obstante, el banco ha sido menos golpeado que su competidor UBS, el mayor de Suiza, que anunció una depreciación de activos récord de más de 37.000 millones de dólares (casi 24.000 millones de euros) desde el inicio de la crisis "subprime" y aguarda pérdidas por 12.000 millones de francos suizos (7.600 millones de euros) en el primer trimestre.
Desde el inicio de la crisis de los créditos hipotecarios de riesgo en Estados Unidos ("subprime") en julio pasado, Credit Suisse se ha depreciado en total en 9.000 millones de francos suizos (unos 8.500 millones en el banco de inversión y 500 millones en la gestión de activos).
No obstante, prevé una mejora y asegura que el mes de abril ya marca una estabilización. "El mes de marzo fue muy difícil, pero la situación se estabilizó en abril", estimó el director general, Brady Dougan.
"Esperamos que la situación mejore a partir de ahora", subrayó, y agregó que el grupo permanece "bien posicionado para navegar las condiciones difíciles del mercado".
Según un analista del Banco Cantonal de Zurich (ZKB), las instituciones financieras ya habrían tocado fondo. "El sentimiento general es que lo peor ya habría pasado para los valores financieros", estimó.
Pero otro analista del mismo banco, Andreas Venditti, no compartió su posición y consideró que "aunque algunas posiciones de riesgo fueron reducidas (...) las posiciones en los títulos adosados a deudas colaterales siguen todavía expuestas".
A pesar de todo, Credit Suisse ha "reducido sustancialmente su exposición en los sectores afectados", y la mayoría de sus actividades han registrado buenos desempeños, afirmó Dougan.
Interrogado sobre nuevas depreciaciones, respondió que esta eventualidad es "difícil de predecir". "Nuestra exposición al riesgo ha sido fuertemente reducida y se ha tornado mucho más manejable", añadió.
El banco redujo en promedio en más de 60% su exposición a los productos hipotecarios y derivados a fines de marzo. Sigue sin embargo expuesto en 20.800 millones (-65% en relación al trimestre anterior) al financiamiento con efecto palanca y en 19.300 millones (-46%) a las hipotecas comerciales.
El producto neto bancario de Credit Suisse retrocedió en 72% a 3.000 millones, mientras que el flujo neto de dinero fresco progresó en 17.100 millones.
El banco de inversiones fue ampliamente responsable de que las cuentas cerraran en rojo, con una pérdida antes de impuestos de 3.460 millones de francos suizos, contra una ganancia de 2.000 millones un año antes.
La división de gestión de activos también registró malos desempeños, con una pérdida de 468 millones, contra un beneficio de 89 millones en el primer trimestre de 2007. El sector tuvo una depreciación de 500 millones de dólares.
El banco privado obtuvo por sí solo un beneficio de 1.300 millones (-4%).
La gestión de fortuna generó un flujo de nuevos capitales de 13.500 millones de francos suizos, en alza de 6% en un año, mientras que la gestión de activos tuvo un retroceso neto de 20.200 millones.
En dificultades desde hace varios meses, Credit Suisse anunció el martes la reducción de 500 puestos de trabajo, que se suman a otros 500 anunciados en enero.
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