Cristina junto a Daniel Scioli y el intendente deTres de Febrero, Hugo Curto, en el acto de ayer.
Ayer, la lluvia volvió romántica a la presidente Cristina Fernández de Kirchner. En el discurso que brindó con motivo de la entrega de viviendas en el partido de Tres de Febrero, comentó que los días de lluvia «son de buen augurio» y para reforzar este dicho popular explicó que cuando se casó con el ex presidente «llovía a cántaros». Antes de ayer, finalizado el acto en Plaza de Mayo, se abrazó con el ex presidente Néstor Kirchner emocionada por las palabras de su marido quién le dijo que la amaba. Luego, cuando pasó saludó a las Madres de Plaza de Mayo, casi se pone a llorar. La primera mandataria, hace ya unas semanas que está bastante sensible reconocen quienes están permanentemente a su lado, aunque no se atreven a confesar si es motivo de la crisis del campo y la consiguiente caída de popularidad que goza en el país.
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