Jugar al fútbol 5 una vez por semana sigue siendo una costumbre para muchos grupos de amigos, pero organizar el partido requiere cada vez más cuentas para saldar los costos. Al alquiler de la cancha se suman las bebidas, algo para comer después y, en algunos casos, el gasto extra de quedarse en el bar del complejo.
Octubre registró precios de alquiler de entre $35.000 y $165.000 por hora en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La brecha responde a factores como la ubicación, las instalaciones disponibles y el horario elegido para jugar.
Los complejos deportivos del AMBA presentan distintas tarifas según la ubicación y las características de sus instalaciones.
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Precios en el AMBA: cuánto sale alquilar una cancha por hora según la zona y el horario
Los valores relevados en distintos complejos porteños muestran que la ubicación puede modificar de manera considerable el presupuesto. En Retiro, por ejemplo, la hora ronda los $40.000, mientras que en Constitución, las tarifas se ubican entre $60.000 y $70.000.
En otros barrios, los precios suben. En Caballito, se manejan valores de entre $75.000 y $95.000, según la franja horaria. En Palermo, hay tarifas de $70.000 para los turnos diurnos y de hasta $165.000 por la noche. La diferencia entre ambos horarios muestra cuánto puede pesar la demanda en el precio final.
La franja nocturna, en general, concentra a quienes salen de trabajar o estudiar y buscan jugar entre las 19 y las 23. También requiere iluminación artificial y suele tener menos disponibilidad. En cambio, los turnos anteriores a las 18 pueden incluir promociones para atraer jugadores en horarios de menor movimiento.
Las instalaciones son otro punto a tener en cuenta. Una cancha techada, los vestuarios, el estacionamiento o un bar dentro del predio pueden incidir en la tarifa. Por eso, comparar solamente el precio anunciado no siempre alcanza: conviene preguntar qué incluye el alquiler y si hay condiciones particulares para reservar.
Tres escenarios de gastos: del picadito económico a la opción premium
Para entender cuánto pone cada jugador, el cálculo más sencillo consiste en dividir el alquiler entre diez participantes, los habituales de un fútbol 5 sin suplentes. A esa cifra se agregan las bebidas y la comida posterior. Con los valores relevados, aparecen tres presupuestos posibles:
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opción económica: una cancha barrial o del Gran Buenos Aires durante la tarde cuesta unos $40.000. Dividido entre diez, cada jugador aporta $4.000. Si suma $2.200 para bebidas y $2.000 para snacks o papas fritas, el gasto total llega a $8.200 por persona
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alternativa intermedia: un turno nocturno en una cancha estándar de la Ciudad cuesta alrededor de $75.000, es decir, $7.500 por jugador. Con $3.500 para bebidas y $4.500 para pizzas, el presupuesto alcanza $15.500 por cabeza
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plan premium: en un complejo con bar, el alquiler puede rondar los $115.000. Cada participante paga $11.500 por la cancha, más unos $5.000 en bebidas y $7.000 por una hamburguesa o un menú. El total asciende a $23.500 por jugador
Las opciones gastronómicas disponibles después de cada partido forman parte de las decisiones habituales de los grupos.
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Cerveza, agua y comida: el impacto del "tercer tiempo" en el bolsillo por persona
Después del partido aparece una parte del gasto que suele calcularse sobre la marcha. Una botella de agua de dos litros cuesta alrededor de $1.800 y una gaseosa, unos $2.400. En el buffet de algunos complejos, esos mismos productos pueden costar aproximadamente el doble.
Comprar antes de llegar puede aliviar la cuenta, siempre que el predio lo permita. No todos los complejos aceptan el ingreso de bebidas o comida del exterior, de modo que es mejor consultarlo al reservar. Si el grupo tiene esa posibilidad, organizar una compra común y dividir el total evita que cada uno termine pagando de más por separado.
La comida también modifica el presupuesto. Tres pizzas grandes compradas en un comercio cercano pueden costar unos $45.000 en total: repartidas entre diez personas, representan $4.500 por jugador. En cambio, los combos de hamburguesas o los menús dentro de establecimientos de mayor categoría pueden ubicarse entre $12.000 y $15.000 por persona, solamente por la comida.
La cerveza suma otra variable, porque el gasto depende de la cantidad, la marca y el lugar de compra. Como los precios cambian entre comercios y bares, no hay una cifra única que sirva para todos los grupos. Para no subestimar el presupuesto, conviene acordar de antemano cuánto se destinará a bebidas y si la comida se pagará entre todos o cada uno abonará lo suyo.