El precio de la carne vacuna continúa siendo uno de los principales temas de preocupación para los consumidores argentinos, en un contexto en el que el poder adquisitivo condiciona las decisiones de consumo. Sin embargo, una comparación internacional revela que, pese a la percepción de que la carne es cara en el mercado local, Argentina presenta precios inferiores a los de la mayoría de los países relevados, aunque todavía se ubica por encima de Brasil y Paraguay.
¿La carne está cara o barata en Argentina? Cuánto cuesta el kilo frente a Brasil, Uruguay y EEUU
Un relevamiento mostró que el precio promedio de la carne vacuna en Argentina es de u$s13,13 por kilo, por debajo de seis de los ocho mercados analizados. Sin embargo, Brasil y Paraguay ofrecen valores más bajos. Qué ocurre con el pollo y cuáles son los factores que explican las diferencias.
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El precio de la carne argentina se encuentra por encima de Brasil y Paraguay, pero sigue siendo competitivo.
Así lo reflejó un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea, elaborado por el economista Juan Manuel Garzón, que comparó los precios de la carne bovina y de pollo en nueve países: Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.
Según el relevamiento, realizado durante octubre de 2026 a partir de precios publicados en supermercados y comercios especializados, el kilo de carne vacuna en Argentina cuesta en promedio u$s13,13, mientras que en Paraguay se consigue a u$s10,70 y en Brasil a u$s12,93.
En el otro extremo aparece Estados Unidos, donde el precio promedio alcanza los u$s24,87 por kilo, seguido por Canadá (u$s23,81), Australia (u$s22,01) y Nueva Zelanda (u$s21,76). En tanto, entre los países de la región, Chile registra un valor de u$s16,35 y Uruguay de u$s15,42.
De todos modos, el informe advierte que las diferencias entre los promedios nacionales también responden a la composición de las canastas relevadas. Al comparar únicamente cortes equivalentes, la carne vacuna resulta un 82% más cara en Estados Unidos que en Argentina, mientras que en Canadá la diferencia alcanza el 59%. En Australia y Nueva Zelanda, los valores son entre 48% y 50% superiores.
Por el contrario, Paraguay presenta precios aproximadamente 19% inferiores a los argentinos y Brasil, un 10% menores. Uruguay y Chile se ubican alrededor de un 10% y un 17% por encima, respectivamente.
¿Cuánto cuesta la carne vacuna en Argentina frente a otros países?
El estudio también destacó que las diferencias internacionales cambian considerablemente según el tipo de corte. En algunos casos, los precios argentinos son significativamente menores, mientras que en otros la ventaja desaparece.
Una de las mayores diferencias se registra en el lomo. En Estados Unidos, este corte cuesta alrededor de u$s59,10 por kilo, frente a los u$s22,80 que se pagan en Argentina, lo que representa una brecha del 159%. En Australia, tanto el lomo como los bifes ancho y angosto cuestan aproximadamente el doble que en el mercado argentino.
Sin embargo, al analizar la situación regional aparecen algunas particularidades. En Uruguay, por ejemplo, la nalga resulta un 15% más barata que en Argentina y el peceto, un 22% menos costoso. En cambio, el lomo es un 33% más caro y el vacío presenta una diferencia del 45%.
En Brasil ocurre algo similar: aunque el precio general de la carne es inferior al argentino, el lomo cuesta un 38% más. La carne picada común también presenta un valor 73% superior, mientras que la especial resulta un 10% más cara.
Estas diferencias muestran que la posición relativa de Argentina depende del corte considerado y que un precio promedio más bajo no necesariamente implica que todos los productos sean más económicos.
¿Qué ocurre con el precio del pollo?
El informe también analizó el comportamiento de la carne de pollo, una de las principales alternativas de consumo frente a la carne vacuna.
En Argentina, el precio promedio de la canasta de pollo se ubica en u$s5,07 por kilo, por encima de Brasil (u$s4,01) y Paraguay (u$s4,67), pero por debajo de los restantes países analizados.
En Canadá, el precio promedio alcanza los u$s10,75, mientras que en Uruguay se ubica en u$s9,64. En ambos casos, al comparar cortes equivalentes, los valores prácticamente duplican los argentinos.
Por su parte, Estados Unidos presenta precios similares a los de Argentina, una diferencia significativa respecto de lo que ocurre con la carne bovina.
Otro dato relevante es la relación entre ambas proteínas. En Argentina, comprar un kilo de carne vacuna equivale, en promedio, al precio de 2,6 kilos de pollo. En Estados Unidos, esa relación asciende a 4,2 kilos, mientras que en Uruguay se reduce a apenas 1,6 kilos.
¿Por qué la carne es más cara en los países desarrollados?
Una de las principales conclusiones del trabajo es que existe una relación estrecha entre el precio de la carne vacuna y el nivel de ingresos de cada país.
En general, las economías de mayores ingresos presentan precios más elevados. Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda se ubican entre los mercados más caros, mientras que Brasil y Paraguay registran los menores valores de la muestra.
Esta relación responde, entre otros factores, a los costos de producción, los salarios, la distribución y la comercialización. Aunque la carne sea un producto que se comercializa internacionalmente, su precio final incorpora servicios locales cuyos costos pueden variar considerablemente entre economías.
Sin embargo, esta asociación no es tan clara en el caso del pollo. Estados Unidos, pese a tener uno de los mayores ingresos por habitante, presenta precios similares a los argentinos. Uruguay, en cambio, registra valores elevados, incluso frente a economías considerablemente más desarrolladas.
El informe también señaló que la carga tributaria y las políticas comerciales influyen sobre el precio que finalmente pagan los consumidores.
En Argentina, por ejemplo, la carne vacuna y el pollo relevados están alcanzados por una alícuota reducida de IVA del 10,5%, mientras que Chile aplica una tasa del 19%. Al descontar estos impuestos, parte de la diferencia de precios entre ambos países se reduce.
Por otro lado, los aranceles, los cupos de importación y los derechos de exportación también pueden modificar la relación entre los precios internos y los internacionales.
En ese sentido, el estudio advierte que ser un país productor y exportador de carne no garantiza necesariamente precios bajos en el mercado doméstico. Australia y Nueva Zelanda, por ejemplo, son importantes exportadores de carne bovina, pero sus precios minoristas son considerablemente superiores a los argentinos.





