2 de agosto 2001 - 00:00

Cupones Bursátiles Históricos

Fecha: 22/10/1998

Que el sistema de Fondos Pensión es un buen recurso no solamente para el Estado que utiliza el privilegio de poder colocarles sus papeles sino también para las acciones privadas ha sido probado. Un modo de mancomunar dinero chico de una mesa grande de personas que desemboca en un conducto institucional y se hace más ordenado -y mucho más poderoso-, actuando en direcciones concretas hacia los activos que compondrán una cartera. Chile ha sido siempre el referente no sólo más cercano, sino el más ponderado, y allí los Fondos Pensión actúan hace muchos años, unas dos décadas, resultando el foco experimental para la región. Y les dio gran resultado en la prosperidad vivida, tan así es que comentábamos días atrás que poseen más de «280» acciones listadas, contra menos de la mitad de las nuestras.

También fue la Bolsa más respetada, pudiendo imponer condiciones al capital extranjero para evitarse incursiones del tipo «golondrina». Una de ellas, que se debía permanecer al menos un año para poder vender las tenencias. Pero si hay que seguir viviendo de la experiencia, por los pasos adelante que nos llevan, no debe dejarse pasar por alto la actualidad. También comentamos en otros cupones que apenas están haciendo 12 millones de dólares de volumen, buscando ahora flexibilizar normas para atraer el capital de donde sea. Básicamente, porque los Fondos Pensión un buen día, desde inicios de la crisis, decidieron retirarse de la plaza accionaria y en solamente un año mermó la corriente de dinero en más de 50 por ciento. Pasado a dólares, lo que antes implicaba inversión por más de u$s 8.000 millones, se ha visto comprimida abajo de los 4.000 millones de pesos. Que el estar demasiado expuestos a pocos inversores muy fuertes constituye uno de los riesgos mayores de un tipo de mercado cuyo espíritu se ha fundamentado, justamente, en lo contrario: la alta atomización, el accionado popular, una base expandida en cada vez mayores manos poseedoras de títulos. Lo cual va cultivando gradualmente y sembrando cultura bursátil, en un país.

Nadie iría a desechar el apoyo de instituciones capaces de mover por sí solas un mercado -como el chileno-y de llevarlo a muy buenas valuaciones (como sobrevaluaciones) mien-tras la época es de bonanza. Pero sí algo sucede y el principal apoyo decide salirse, lo que queda es un enorme agujero negro de difícil solución. ¿Quién puede criticar que los Fondos decidan proteger más sus carteras en zonas críticas? Nadie. Pero, el resultado para un mercado es que todo se encoge de golpe y cae en un vacío muy peligroso para su estabilidad. Quienes piensan que en unos años nuestros Fondos Pensión serán el sustento, mejor harían en fomentar la inversión popular (y no apostar todo a una sola baraja...).

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