4 de septiembre 2001 - 00:00

Cupones Bursátiles

El remate del comentario del día, del pasado jueves a la mañana, traía consigo una síntesis que se nos ocurre apropiada para resumir lo que continúa pasando. No solamente en la Bolsa, en la situación nacional y en todos los renglones: «Mucha palabra, poco dinero: una mala fórmula...» Ese mismo día, por la tarde, el mercado desandaba lo hecho en el día previo y bajaba en más de 2%, con un nivel de volumen para los activos locales que confirma el desinterés que priva para tomar papeles argentinos. Y es un derivado lógico, cuando casi todo el mundo descree de que el escenario fuertemente recesivo se vaya a recomponer en los meses venideros. En realidad, nadie arriesga ya ningún pronóstico más o menos exacto en las fechas y se ha perdido la costumbre, que perduraba hasta el otro año: en cuanto a decir, «a partir de marzo, a partir de junio...» y así se iban corriendo los meses, para anunciar la vuelta al crecimiento. En los Estados Unidos parecemos ya un caso de estudio, todos los días aparecen noticias acerca de declaraciones de personajes de allá opinando acerca de la problemática de la Argentina. Y metidos tan en el asunto, como para creer que nuestro destino no se resuelve en nuestra calle Balcarce... sino, en una casa blanca.

Esto no se destrabó, ni mucho menos, como lo quieren hacer creer Cavallo y su equipo. Y no le creen casi nada de lo que dispara en sus apariciones televisivas. Mucha palabra, poco dinero: mala fórmula, sí señor.

Y otra figura que nos parece válida para rescatar, de aquel comentario del día, es la de un terreno bursátil solamente apto para operadores «4 x 4», de los que tienen tracción en todas las ruedas y pueden salir de cualquier lugar escarpado, o pozo embarrado. Una geografía que promete más dunas, más saltos inesperados, más ripio, un poco de pavimento, un montón de baches profundos. Una fecha de suave grama, otra donde el terreno es pantanoso, el palo enjabonado de los índices, y solamente apto para jugar el día por día. Siempre hay algo para hacer en el mercado que es el más dinámico de los inventados, la Bolsa, pero el tiempo debe ser empleado para optimizar posiciones, buscar la diferencia como para mantener una marcha de crucero, y no entusiasmarse en demasía por algunas ruedas de mejora. Cuando lleguen ciertos datos del mes que ha cerrado, es muy probable que la situación se ponga más tensa, avivando fuegos internos en el ambiente del poder y que viene de tener un round poco agradable, entre nada menos que Alfonsín y De la Rúa. Dios salve... a los argentinos.

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