Cupones Bursátiles
-
Nuevos aranceles de EEUU: Argentina quedó atrapada en el fuego cruzado entre Trump y China
-
Goldman Sachs recortó la proyección de crecimiento de Argentina y puso la mira en las elecciones
La cepillada sobre posiciones de «caucionados» debe haber sido plena de hechos desagradables: posiblemente la imagen más amarga, más indeseada de ver, de todas las postales que se puedan pintar sobre la Bolsa. Aquella que registra el instante donde a alguien le liquidan las posiciones, porque no pudo reponer garantías para seguir sosteniendo la caución. Y muchas veces sucede que ¡queda debiendo dinero: sin poseer una sola acción en su cartera! Solamente hay un grado más, para llegar a lo que puede ser la figura más patética de todas cuantas se puedan registrar en el catálogo bursátil: cuando, después de esa liquidación compulsiva, la plaza se da la vuelta y comienza a generar una suba tras otra, para que el pobre caucionado -vacío ya de posición-observe como el mercado parece sacarle la lengua, ante cada aumento de los títulos que él tenía en cartera...
No son tiempos para jugar a la «caución», desde hace bastante lo mencionábamos y está comprobado por todos los maestros de mercado: que el momento de jugar apalancado, es cuando la tendencia es alcista ¡nunca a la inversa! Siempre se puede seguir bajando, que lo digan los que veían como barato a un Merval de «500» y lo daban como un piso inexpugnable. Acaso, muchos de ellos estén bajo los escombros de estos meses, donde todo se cayó en nuestra Bolsa... Como un par de Torres Gemelas.



