Cupones bursátiles
-
De principal socio a actor marginal: Inglaterra es el país que más perdió peso en el comercio con Argentina
-
Todos los ojos puestos en el conflicto de Ormuz, los resultados bancarios y la temporada de balances
Esto promete otros capítulos, visto que hay una actitud bastante firme y mancomunada de las sociedades que, en muchos casos ya, apelan al ajuste inflacionario aunque no se les quiera admitir. Como para no romper el puente, se encargaron los damnificados en aclarar que no irán en procura de fallos judiciales, de amparos, para salir al cruce de Economía. Pero, según se tomen en cuenta los reclamos, no debe descartarse que estalle un incendio en tal sentido y hasta que se puedan producir «rebeliones fiscales», aunadas o espontáneas. En un país que viene, y todavía permanece, en una crisis tan profunda, no se encuentran sociedades que deban perder algo de ganar, o quemar «gordura», sino que hay muchas que ya han visto desintegrarse el músculo de la sociedad. Como para que vengan con cruzadas recaudatorias, en función de un acuerdo firmado y que -todos sabían- era incumplible.
Resultaría una suerte de «bono patriótico», pero sin el consentimiento del supuesto donante. Hacerle pagar por lo que en la realidad no ha ganado, y -como dice Ledesma- hasta quizás transferirle todo el beneficio al fisco. En lo que constituye una «confiscación», lisa y llana, revestida de aspecto legal. Hasta el día de hoy, lo único que han dicho en áreas gubernamentales es que: «sí hubo inflación, pero la niego». Todas las cotizantes están, obviamente, insertas en esta problemática. Es tema de fondo.



