Los anuncios sobre el desempleo rozaron el bochorno, de un ahora subordinado titular del INDEC tirando sus cifras casi a las corridas, para dejar paso a un Lavagna trayendo las propias: desacreditando lo otro y articulando una barata dosis de optimismo, con recuentos artificiales en su composición, como para que todos crean que el desempleo deja de ser un mal. Los números no mienten, pero los que manejan los números pueden transmitir sensaciones diversas, según la intencionalidad. Basar una recuperación en mentiras piadosas es caminar unos pasos hasta tropezar frente a la realidad y es lo que está ampliando el «agujero de incertidumbre»: como si se tratara del de ozono, viendo de intentar prevalecer políticamente en agosto, para después remitirse a setiembre: en aceptar un plan que proporcione el Fondo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En la Bolsa, ya se torna muy difícil montar repuntes con lo que llega oficialmente, solamente duran unos días, a veces sólo unas horas, y es la cotización del descreimiento lo que se valoriza más alto en los indicadores. Un achatamiento que recibió la parcial suba del dólar casi sin inmutarse, por lo cual es el primer mes donde se observa el efecto al revés: haber perdido más en dólares que en pesos. Ese paso de inversores de renta fija descontentos por la tasa, que podía presumirse -en junio-como yendo en parte a los activos bursátiles, se quedó en el atajo del dólar. Nada arribó al recinto de 25 de Mayo, opacando su volumen cuando se estaba en una zona interesante para quitarle adeptos al plazo fijo. Por otra parte, la succión de capitales a través de la nueva estrategia de Greenspan ha hecho que las «golondrinas» con las que soñó Lavagna, estén tomando solcito en Nueva York y tachando de su itinerario a un país que no parece querer arreglar con nadie sus compromisos, sino postergando todo indefinidamente. El dólar sube, Kirchner da muestras de felicidad por lo que dice que estaba esperando -$ 3 por billete-. ¿Esto nos elimina a los brasileños encima del lomo? Estamos a la par: y a la par, ganan ellos siempre, por simples excedentes industriales de una economía mucho mayor. Encarecemos importaciones, tiende esto un cerco para seguir sustituyendo, pero también encarece insumos importados y frena cualquier intento de maquinarias y equipos. Y ya el gerente financiero de las empresas se acercó unas jarras de café al escritorio: porque tiene que calcular cuánto le ha vuelto a subir su pasivo en dólares. La Bolsa ingresó en agosto con una baja, el viernes, y algo más de $ 20 millones en órdenes. Es la estampa del desinterés, aunque no pueden excluirse algunos movimientos cortos bien administrados, por lo reducido del marco. La llegada de balances trimestrales, la mayor parte de ellos todavía gozando de esas cifras de la zona baja prove-nientes del dólar 2003 más barato, hasta junio, acaso dé una oportunidad para crear una zona de encanto: por ese crecimiento del que tanto se encargan de hablar desde arriba. Informate más
Dejá tu comentario