El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Integrar la nómina Merval es mucho menos dificultoso de lo que muchos directivos suponen, aunque los beneficios de imagen y de mercado que esto les otorga, es como pasar de un estado de vida latente, a otro de vida plena.
En todas direcciones obran esos beneficios, inclusive en la categorización que se consigue con una acción incluida en el Merval, o fuera de él. Esto, dicho para lo financiero, para el acceso al crédito, o para obtener más ventajas que las habituales. Desde lo bursátil, para poder lograr que se las incluya en la «cartera institucional», remisas a tomar papeles de dudosa liquidez. Y, fuera del Merval, realmente, esa liquidez es muy dudosa...
Dejá tu comentario