30 de agosto 2005 - 00:00

Cupones bursátiles

Ahora, buscando el golpe de primeras planas, dicen que irán sobre inmuebles y automóviles. Hace poco, era sobre activos bursátiles, como si se quisiera crear un estrecho pasadizo para que la imaginada evasión... se vaya nuevamente a la acumulación de moneda extranjera. Pensar que esto forme parte de la estrategia de sostener al dólar, en zona donde ha dado muestras de flaquezas, es ir bastante lejos. Porque, si así fuera, los peligros a estrangular capital que gire en sectores que resultan «locomotoras» de una economía, para que se vuelquen a la clandestinidad, son demasiado graves. Y muy torpe resultaría diseñar estrategias de ese tipo. Pero lo cierto es que la iniciativa está difundida, aunque haya interrogantes lógicos, que no han tenido respuesta. Como el que se planteó el sector de los escribanos, apuntando a que la AFIP cuenta con el Registro de la Propiedad, si es que desea chequear datos. Si es por las inmobiliarias en sí, respecto de las comisiones, parece demasiada polvareda desatada: para presas menores. En fin, por el momento es otra de las novedades que aparecen, se brindan como información puntual, llevan un rótulo simple -en este caso, «evasión»- pero no se sabe si corresponde a todo un plan fiscal de encerronas, pretendidas, que se lance en varias fases, o si realmente se quieren apagar movimientos en ciertos sectores clave de la economía. En todo caso, vuelve a responder a los constantes cambios de frente a que sometemos a propios y extraños, para concurrir a desarmar sectores que andan muy bien -como construcción y autos- y que irrigan el efecto multiplicador en todas direcciones, especialmente sobre la ocupación. Respecto de lo bursátil, el perjuicio parece estar quedando más en el olvido, a juzgar por ciertas sumas de importancia que reaparecieron. Pero no debe descartarse que retornen al asunto, ante cualquier pretexto.

Agosto, justamente, está culminando en un par de ruedas y se ha podido vadear mucho mejor de lo imaginado en la primera quincena del mes. Entusiasma haber visto una etapa donde la mayoría de las ruedas movió más de $ 100 millones para acciones. De ser aisladas, con la dosis que parecía regulada a una sola por semana, a formar una trilogía donde el piso fueran $ 70 millones y el máximo de más de $ 130 millones. Asegurar la lubricación es un punto clave para cualquier motor, el de la Bolsa, su mecanismo, no deja de ser eso: un motor que precisa combustible -órdenes-, lubricación -cuando el volumen es sostenido y se asegura entrada y salida- y, por último, fuerza y multiplicación (que la potencia se pueda trasladar a las ruedas). Todavía se han visto fechas donde el motor ruge, pero el mercado se queda parado en su lugar, sin pasar a los precios toda la energía. Y es que la Bolsa lo tiene todo, también un buen equipo de frenos. O se estrella.

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