22 de marzo 2006 - 00:00

Cupones bursátiles

Definido el código para su integración al panel electrónico, la nueva acción venida desde Brasil está ya lista para su debut. Y la Petrobras «madre» será reconocida por la sigla PBRA -a diferencia de la actual PBE- y se remarca el hecho de ser «la única de capital brasileño» en venir a cotizar directamente a nuestro medio. Una sutil diferenciación, porque ya hay varias cotizantes que tienen al capital brasileño como grupos de control: lo que sucede en este caso es que resulta brasileña desde su origen. Las otras son sociedades locales adquiridas por grupos del vecino país: el ejemplo más cercano, las ex Pérez Companc, que responden al mismo equipo de la que llega ahora.

También se menciona que «será la única acción que contará con la figura del hacedor de mercado» con la función de dar contrapartida a la entrada y salida del papel, en tal misión se designó al Santander Investment, con la finalidad de asegurar la liquidez permanente en su plaza. Es esta otra diferenciación de orden más técnico y formal, que en la práctica. En el mercado doméstico y desde tiempos añejos se utiliza la poco inglesa expresión de «la chapa» para identificar al agente bursátil dedicado a esa función específica.

«Buscar a la chapa», cuando se trata de comprar o vender y no existe un mercado con las dos puntas a disposición, implica el hecho de ir en procura del agente que -operando por cuenta y orden de la empresa cotizante- o bien brindaba el papel faltante, o tomaba la posición del que quería vender. Una suerte de «padrinazgo» con la misión de lubricar la plata, pero también de cortar los excesos por estrangulamientos de oferta y demanda. La figura de tal «hacedor de mercado» está en nuestro medio como un instrumento incorporado, no siempre bien mirado, pero proporcionando un buen sostén a las plazas y evitando colapsos de precios, por faltar el debido abastecimiento en una de las puntas.

 
De todos modos, la función primordial es la de: ejercer siempre el padrinazgo oficial en el papel de que se trate. No importa la tendencia, o los ciclos muy remarcados -especialmente en baja- el « hacedor» tiene que dar la cara siempre, aunque vengan degollando. Cierto es que en ciertas circunstancias críticas de la plaza, los que actuaban con «la chapa» desaparecían como cualquier hijo de vecino: convirtiendo la útil función en un mamarracho y en desprestigio para la acción y la empresa.

Por eso, que Petrobras posea un
«especialista» en ella cuidando prestigio y plaza, también al inversor, resulta una buena noticia. Y se lo debe considerar como un árbitro en la plaza, que respetará la tendencia del papel, pero regulando sus excesos.

Te puede interesar