Tenaris, su excepcional momento para hacer de verdadero «paraguas» para proteger de bajas al índice, está dando condiciones -y tiempo- para poder modificar, mejorar las carteras que se tienen. Es un aspecto sumamente valioso -no sabemos si valorado- que se desprende de la plaza que está ejerciendo un rectorado positivo (que, en ciertos momentos, podrá volverse adverso) y que sostiene en el ranking virtual al índice de Buenos Aires con muchas diferencia a favor respecto del resto de la región, inclusive del mundo.
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No estamos «tan bien» como parece indicarlo el simple referirse al Merval del día por día, o al acumulado del año. Algo así como esa doble lectura que merece la situación como país, que brilla en sus cuentas, en lo que aparece como crecimiento, pero donde el escenario diario nos informa de muchas cuestiones desacopladas, de terreno de ripios, con permanentes controversias en todos los planos. Y así como una «hormiga» sabia aconsejaría aprovechar los tiempos de excedentes para formar barricadas contra una reversión, en lo bursátil podríamos decir que esa sensación exagerada que transmite nuestro índice debe ser aprovechada para depurar adecuadamente las posiciones que se tengan. Porque, quiérase o no, ver un índice ponderado -y popularque arroja saldos a favor, contagia y da ánimos. Si no es para subir, al menos para suavizar depresiones de papeles que, de por sí, ya vienen con flojeras. Vender, cambiar en una tendencia floreciente es una cuestión. Hacerlo cuando los indicadores muestran las acciones depreciadas respecto de otras alternativas, es otra cuestión.
No importa tanto vigilar a las que vienen bien («las que ganan se cuidan solas», dirían los viejos sabios de los mercados de antaño). El asunto es ocuparse de los «pesos muertos» y no seguir esperando por aquellos que hoy podrían estar todavía más abajo. Siempre hay razones para que los papeles no capten la «onda» positiva que transmite una acción piloto. Y el peor defecto suele pasar por vender las que están en tal «onda», para aguantar -o tener más- de los lastres.
Quizás estemos en una zona irrepetible del año, con semejante locomotora haciendo fuerza sobre el resto, por lo que también se impone realizar el ejercicio de imaginar qué puede suceder, si es que Tenaris no juega hacia el lado favorable. Si pueden existir los reemplazos, si otras líderes del ponderado pueden salir a reemplazarla, o si solamente quedará la resignación de ver un mercado sumando pérdidas.
Escrudriñar más en el «panel general», en búsqueda de ciertas perlas que quedan marginadas por su pecado de no tener gran liquidez, quizás reporte interesantes piezas para una selección de calidad.
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