27 de febrero 2008 - 00:00

Cupones bursátiles

Y se abrió la semana con un Dow Jones repuntando, mientras los cables traían otra aparición de Alan Greenspan y, esta vez, hablando nada menos que en Arabia Saudita.

Dos conceptos sobre la economía de los Estados Unidos fueron lapidarios: «El crecimiento está en cero». Y remachando con: «Estamos en punto muerto». Como postre: «La recuperación podría tardar más tiempo en aparecer que lo habitual»... Y en cuanto al petróleo, arriesgando a que el aumento del precio del barril «continuará para siempre». Todos ellos, conceptos que no condicen con ese repunte manifestado en los paneles del NYSE el lunes, con 1,5%. De todos modos, todos los dichos parecieron ir preparando el terreno para inyectar un claro respaldo a que no se les pongan trabas a los llamados «fondos soberanos». Que se están moviendo y tratando de invertir en las principales economías, contando ya con seria resistencia por parte de los gobiernos de Occidente.

Esto promete un nuevo foco de discusiones en el tablero de las finanzas, donde el origen de la mayoría de los capitales tiende a que se piense en movimientos de tipo político, procurando más socavar las bases de los estados que ir en procura de una simple renta.

Greenspan denomina como «proteccionismo» a todo intento por neutralizar la llegada de esos capitales. Y abomina que se pueda llevar adelante esa barrera, considerando que «el proceso debe seguir adelante, o todos perderemos». No es muy claro advertir la posición adoptada por el ex titular de la Fed, que ahora desde el llano y hablando desde el centro de los Emiratos Arabes vaya tan directamente a la defensa de esos intereses. Quedará siempre entre las hipótesis nunca probadas si Greenspan se hubiera explayado de tal modo, estando al frente del organismo federal. Sin embargo, siempre que dice algo el eco de su voz recorre todo el mundo (y no puede negarse que es sumamente directo cuando aborda un punto).

Más allá de lo que se trate y haga con esos «fondos soberanos» (ya los países europeos quieren redactar un acta con condiciones, código de conducta, para aplicar a tales capitales), se sigue demostrando el alto grado de debilidad que envuelve a la principal economía, expuesta a que los foráneos -asiáticos o árabesla penetren hasta la médula.

  • Nos quedamos con la gráfica mención de «estamos en punto muerto», cuando habló de la actualidad de los Estados Unidos, porque es bien aplicable también para poder ilustrar la imagen que dejan los mercados de riesgo, en sus permanentes ires y venires, como perro que quiere morderse la cola. Todo parece ir en círculos y girando en torno de un epicentro, que no termina de serenarse. Puede acaso contribuir algún indicador, de las decenas que lanzan por mes desde la Fed, para alentar un repunte. Pero, un Greenspan demuele todo.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar